Miedo de la muerte

Entienda el proceso de desencarnación

Es común oír alguien decir que tiene miedo de la muerte. Desde tiempos remotos hasta los días actuales, el miedo a la muerte es aún rotulado como el origen y la evolución de todos los demás miedos. Según la Doctrina Espirita, esta es una energía que escogemos y usamos en nuestras realidades, como una energía poderosa, una reacción emocional y mental delante de lo desconocido, de la inseguridad ante el futuro.

La Doctrina esclarece aunque la desencarnación es la transferencia de un plano a otro, el retorno para la verdadera vida que proporciona la continuidad de la evolución moral e intelectual que todos precisamos alcanzar.

Según Amit Goswani, autor del libro “La física del alma”, la separación del alma y del cuerpo es un fenómeno natural que ha sido tema de discusiones, desde la antigüedad, en la ciencia y en las diversas religiones, sobre la continuidad de la vida después de la muerte, revelando que la muerte es parte de lo cotidiano humano y como tal debe ser encarada con seriedad y aceptación.

La psicología explica que el miedo provoca reacciones físicas como la tensión exagerada, la descarga de adrenalina y el pánico descontrolado. Especialistas del área resaltan que el miedo no es innato a las personas y alcanza a todos en varios grados y diversidades como: miedo de la muerte; de la mala suerte; de ser asaltado; de perder el empleo; de ser acorralado y hasta de tener miedo.

El espíritu Manoel Philomeno de Miranda, en un mensaje dictado al médium Divaldo Pereira Franco, asegura que la desinformación y las concepciones erradas sobre la vida futura son responsables del temor a la muerte:

-La falsa visión e información que tenemos de la muerte: Estamos acostumbrados a creer que existe un Cielo y un infierno y tornase aterradora la idea de que responderemos por los actos de la vida por medio de la condenación o del descanso eterno.

-El materialismo: Cuanto más nos aferramos a los bienes materiales, más tememos a la muerte, pues sabemos que no podremos llevar riquezas para más allá del túmulo.

Como sucede la desunión del alma del cuerpo físico Allan Kardec, Codificador de la Doctrina Espirita, esclarece que el estado del alma varía considerablemente según el género de muerte, pero, sobre todo, según la naturaleza de los hábitos que tuvo durante la vida.

-Muerte natural – La desunión se realiza gradualmente y sin sacudidas; frecuentemente, él mismo comienza antes que la vida se extinga.

-Muerte violenta por suplicio, suicidio o accidente – Los lazos se rompen bruscamente; el Espíritu, sorprendido por el imprevisto, queda como aturdido por el cambio que en él se realiza y no comprende su situación.

En la Revista Espirita, publicada en el año de 1859 en Francia, Allan Kardec, afirma que al constatar la carencia del cuerpo físico, sentimos un gran alivio y un inmenso bienestar. En sus palabras “Las almas progresan intelectualmente y moralmente, después de la muerte, más o menos según su voluntad, y algunas progresan mucho, pero tienen necesidad de poner en práctica, durante la vida corporal, lo que adquirieron en ciencia y en moralidad. Aquellos que están estacionarios, retornan a una existencia análoga a la que dejaron; los que progresaron merecen una encarnación de un orden más elevado”.

Kardec aun añade en la misma obra que el alma no solamente se reencuentra en el mundo de los Espíritus, los parientes y amigos, que le precedieron, pero también muchos otros que había conocido en otras vidas, generalmente, aquellos que por él tienen afinidad, lo reciben en su llegada al mundo espiritual y le auxilian en la liberación de los lazos terrestres.

Radio Boa nova. Emissora da Fundação Espirita André Luiz. Traducido por Jacob

Deja un comentario

*

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.