Reencarnación

Tal vez usted tenga dudas al respecto de la reencarnación, pero sepa que la mitad de la población brasileña acepta el principio de las vidas sucesivas, por una razón muy simple:

¡Es una idea muy buena, que lo explica todo!

Con la reencarnación podemos entender que el niño ciego anduvo haciendo mal uso de la visión en una vida anterior.

El paralítico fue el bruto agresivo que golpeaba a mucha gente.

El tartamudo usaba la palabra para calumniar y engañar a las personas…

La mujer estéril, que no consigue tener hijos, fue aquella que practicó el aborto…

El enfermo mental fue aquel que usó mal la inteligencia…

El injusticiado fue aquel que cometió injusticias.

Así, todas las situaciones difíciles, todos los problemas complicados, pueden tener origen en cosas que las personas hicieron o dejaron de hacer en vidas anteriores cuando no respetaron las leyes divinas.

***

Hoy hay investigaciones en el mundo sobre el asunto, involucrando mucha gente:

– Personas que se acuerdan de las vidas anteriores.

– Personas que, bajo trance hipnótico, hablan de sus existencias pasadas…

– Niños que tienen una habilidad muy grande para determinada actividad. ¿Como explicar, por ejemplo, que un niño de cinco años llega cerca de un piano por primera vez y comienza a tocar y componer, sin nunca haber estudiado música? Es fácil entender que hizo su aprendizaje en vidas anteriores.

Yo adoro la Medicina, me siento en casa en los hospitales, tengo facilidad para asuntos médicos, aunque sea un bancario. Probablemente fui medico en una vida anterior. Usted mismo, sin duda, posee habilidad para determinadas actividades, lo mismo ocurriendo con sus compañeros. Ya las ejercitaron en otras vidas. En fin, hay muchas demostraciones de que vivimos muchas veces en la Tierra.

Usted se preguntará:

¿Si existiese la reencarnación, porque no tengo recuerdos de lo que fui?

Hay varias razones para eso. Voy a citar solo dos y usted lo entenderá.

Primero:

No sé porque usted está preso.

Supongamos que haya cometido algún crimen y que hoy está arrepentido.

Ciertamente le gustaría que los jueces, en vez de dejarlo preso, le diesen una oportunidad de rehabilitación. Que pudiese sepultar el pasado y comenzar una vida nueva, pagando sus débitos de una forma más cómoda, fuera de la prisión.

¿Sería bueno, no cree?

Es exactamente eso que la misericordia divina hace por nosotros.

En vez de dejarnos arder en las llamas eternas, nos permite pasar una goma sobre el pasado y comenzar todo de nuevo, olvidando lo que fuimos para que podamos vencer vicios y pasiones que nos llevaron al fracaso en vidas anteriores.

Segundo:

Al reencarnar tendemos a convivir, en nuestra familia, con enemigos del pasado que resurgen como nuestro padre, madre o hermanos.

Es sencillo entender por qué:

El odio, el rencor, la animosidad son contrarias a las leyes de Dios. Entonces, el Señor determina que nos unamos por la sangre a nuestros adversarios. Así es más fácil la reconciliación o, como se acostumbra a decir, hacer las paces.

¿Pero cómo conseguiríamos convivir con ellos sabiendo que nos perjudicaron o traicionaron? ¿Mejor no tener recuerdos de ese pasado, no cree?

¿Usted ya reparó como, no es raro, tenemos dificultades en la convivencia con determinados familiares? Son aquellos desafectos que Dios colocó en nuestro lado para que nos reconciliemos.

•••

Note, amigo mío, que con la Reencarnación comenzamos a entender mejor la vida, a comprender situaciones que nos parecen injustas. Encima de todo, aprendemos a cultivar solo buenas acciones, a fin de que mañana no vengamos a sufrir por el mal que practicamos.

Lo que hacemos de errado, contrariando el Bien y la Justicia, puede permanecer impune delante de los hombres. Entretanto, guarde esto:

Será todo cobrado por Dios, hasta el último céntimo, como enseña Jesús.

Richard Simonetti
Huyendo de la prisión
Traducido por R. Bertolinni

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