Facilidades en las tareas

“Debido a sus imperfecciones, el Espíritu culpado sufre primero en la vida espiritual, siéndole después proporcionado la vida corporal como medio de reparación.”

EL CIELO Y EL INFIERNO -1ª parte – Capítulo 5º – Ítem 6

En consecuencia, de una observación apresada se tiene la impresión de que muy fácilmente, en la actualidad, se puede mantener una conducta cristiana.

Porque triunfos y comodidades marcan la vida moderna, y considerándose la benignidad de las leyes, en relación al culto cristiano, se cree impensadamente que el momento no ofrece oportunidades para el martirio y la exaltación de la Fe que modificó, a partir de Jesús, la estructura socio-moral de la Humanidad.

Lo que ocurre, sin embargo, es que la acomodación actual va realizando acuerdos negativos y convenios deprimentes entre la conducta cristiana y la vida profana poco recomendable, en que muchos creyentes se complacen.

Mientras el Evangelio no triunfe en el corazón iluminando las mentes, a fin de poder disolver con seguridad dudas de cualquier naturaleza, no conseguirá penetrar vigorosamente los portales del hogar, conduciendo con eficiencia el sagrado instituto de la familia.

Con las enseñanzas espiritas, dictados por la experiencia de los desencarnados, las responsabilidades que señalan el compromiso cristiano, se incorporan a la vivencia evangélica, imponiendo directrices austeras para el día a día del hombre en la existencia física.

Advirtiendo en cuanto al despertar de la consciencia en el Más allá del Túmulo, los Espíritus Superiores imprimen elevación y nobleza al creyente, eligiendo en él el realizador del bien indestructible donde vive y con quien vive.

Tornando la vida cristiana y espirita entibiada, muchos usuarios de la comodidad adaptan las disposiciones del Evangelio al carácter liviano y reposan en agradables bienestares, creyendo pasada la época de las ignominias y de los sacrificios por el Cristo.

En este particular, muchos expositores de las verdades espirituales preocupados con el culto de la personalidad y víctimas de terrible hipertrofia de la razón, evitan los temas de despertamiento moral, teniendo en vista agradar a los oyentes y formar círculos de admiradores en torno al “yo”, lejos, sin embargo, de los objetivos elevados a que se proponen.

Campea el aborto delictivo con falsa ingenuidad al respecto de la consideración por la vida, con aplausos más o menos generalizados. Anticonceptivos son utilizados en larga escala por jóvenes y matronas que no pretenden la maternidad, por motivos frívolos e injustificables. Se evitan hijos, por consideraciones económicas y otras de menor importancia, convirtiendo el matrimonio en comunión menos digna…

Se explican vicios dichos simples, considerándose las graves disipaciones.

Se cultivan juegos y narcóticos, alcohólicos y libertinajes, elucidándose que las cuestiones morales nada tienen que ver con la Doctrina que actualiza el Cristianismo en la Sociedad.

Cambistas, usureros, maledicentes y calumniadores, perezosos y displicentes ahogan la consciencia en las ondas del no pensar, por el momento, y todos se creen perfectamente encuadrados en las disposiciones renovadoras del Cristianismo.

Liviandades y compromisos infelices son acogidos con sonrisas joviales como si la honra fuese una de las diversas piedras con que muchos se divierten en los tableros de ajedrez. Y cuantos buscan reunir en la vida diaria y doméstica los requisitos mínimos exigibles que expresan la penetración del Cristianismo, y del Espiritismo en ellos tan tenidos en cuenta de fanáticos y dementes.

El día del cristiano comienza temprano.

La madrugada se impone sobre las sombras con el poder de la luz.

Las pequeñas realizaciones hacen grandes a los hombres.

Las victorias humildes sobre las pasiones aparentemente insignificantes, y los sencillos hábitos malos, tornan valerosos a los luchadores.

Solamente quien es capaz de ser grande en las pequeñas luchas se hace humilde en las victorias grandiosas.

No te entusiasmes con las facilidades que te vengan, transfiriendo tu campo de acción para el borde de abismos disfrazados y seductores.

No te engañes a ti mismo, persuadiéndote con utopías y sofismas que no aquietan ni armonizan los dictámenes de consciencia.

Presenta la verdad sin dureza y usa la bondad sin sentimentalismo.

El valor del carácter es medido por la perseverancia en los emprendimientos superiores, sin aspereza ni debilitamiento. Se afable y gentil a servicio del Cristo, aunque las piedras te hieran.

Los Espíritus de la Luz no improvisarán santificación momentánea. Vivirán rectamente, en la Tierra, donde te demoras, perdiendo, muchas veces, para no perderse…

Te sorprende cuando todo corre muy bien y muy fácilmente. Recuerda los suplicados y agredidos de todos los tiempos. Entre ellos están los pioneros y héroes del Conocimiento, del Amor y de las Artes, y encima de todos, se destaca un Rey vestido de sencilla túnica y alpargatas humildes, que se dejó flagelar para que la Verdad de que se hizo portador, no quedase confundida con la astucia y la mentira, pero encastillada en luz divina para derramarse sublime por todos los tiempos, bañando de armonía todos los corazones.

Espíritu Joanna de Ângelis
Médium Divaldo Pereira Franco
Del libro Espíritu y Vida
Traducido por R. Bertolinni

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