Deseo mucho

Médium quiere decir “intermediario”. Intermediario define la posición de aquel que se pone en medio. Y muchos amigos encarnados, aspirando al contacto con las Esferas Superiores, acostumbran a decir que desean mucho ser médiums. Son innumerables los que se proponen instruir y escribir, hablar y materializar, aliviar y consolar en nombre de los Mensajeros de la Luz; sin embargo, no pasan de la región del “deseo mucho”.

Imaginemos, sin embargo, algunos cuadros comunes en que la persona descansa en ese impulso de inicio.

Está el labrador que desea mucho sembrar; sin embargo, pasa la existencia discutiendo teorías de la agricultura o comentando algo acerca de las diversas plagas que flagelan la labranza, y espera indefinidamente el instante de plantar como si la tierra debiese desplazarse para cogerle las semillas de las manos.

Encontramos el alfarero que desea mucho fabricar un vaso concreto, pero consume el tiempo hablando de las dificultades de la cerámica o en los peligros del horno caliente, y aguarda en constante expectativa la hora de modelar, como si la arcilla tuviese la obligación de buscarle los dedos.

Imaginemos el trabajador que expresase mucho deseo de cooperar en determinado taller, y que admitido, sencillamente viviese vigilando la actitud y el movimiento de los jefes y compañeros, como si pudiese cumplir su deber a costa de la observación inoperante que nadie le pidió.

Pensemos en el alumno que llegase a la escuela con mucho deseo de aprender y que no tocase siquiera un libro, como si el profesor pudiese clavarle la lección en la cabeza, como quien cuelga un cartel en el poste.

Si aspiras a colaborar en la obra de los Espíritus Benevolentes y Sabios colocándote entre ellos y los hermanos encarnados, es posible que no puedas compartir, de inmediato, la sinfonía de los grandes hechos humanos, pero puedes brillar en la tarea más alta de todas, la de expresarse en el concierto del bien puro, consolando y construyendo, amparando y esclareciendo, educando y amando…

Para eso, sin embargo, no es suficiente desear mucho…

Hay que reverenciar el servicio, buscar el servicio, disputar el servicio y abrazar el servicio con espíritu de renuncia en favor del prójimo.

Muchos dicen que lo harán mañana. Realmente, mañana es el tiempo glorioso llamado porvenir, destinado a marcar la coronación y la victoria, la cosecha y la alegría… Sin embargo, según viejo refrán, en muchos casos “mañana es el camino que va a dar en el desierto llamado nunca”.

Espíritu Emmanuel
Médium Francisco Cândido Xavier

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