Momento Espirita

“Ser o no ser, tal la alternativa.

EL CIELO Y EL INFIERNO 1ª parte – Capitulo 1º – Ítem 1.

“Vivimos, pensamos y actuamos – he aquí lo que es positivo.

Y que morimos, no es menos cierto.

 “¿Pero, dejando la Tierra, para dónde vamos? ¿Qué seremos después de la muerte? ¿Estaremos mejor o peor? ¿Existiremos o no? Ser o no ser, tal es la alternativa. Para siempre o para nunca más; o todo o nada: ¿Viviremos eternamente o todo se acaba a la vez? Es una tesis, esa, que se impone.

“Todo hombre experimenta la necesidad de vivir, de gozar, de amar y ser feliz. Decid al moribundo que él vivirá aun; que su hora es aplazada; ¡decidle sobre todo que será más feliz de lo que por casualidad lo haya sido, y su corazón se alegrará!”

Los conceptos aquí expuestos pertenecen a Allan Kardec, que los expresa en el Capítulo 1 de “El cielo y el infierno” de donde los recogimos.

Todo hombre que raciocina meditará, una vez que otra, al menos, en esta concisa sentencia: “Vivimos, pensamos y actuamos…. Y que moriremos no es menos cierto.”

Así haciendo concluirá que dos alternativas se le presentan: vida o nada.

Buscando, a través de los acontecimientos históricos, solamente la vida le responderá a cualquier pregunta.

La intuición le habla de la vida.

Los hechos le demuestran la vida.

La razón el confirma la vida.

La vida más allá de la muerte es indudablemente el coronamiento del desgaste celular, en el insondable del proceso químico en el subsuelo.

Conocedor de esa vida, se hace necesario prepararse para enfrentarla.

Sabios, pensadores, santos y científicos, explicándola, vivieron de tal modo que comprobaron la certeza de encontrarla después.

Indispensable, por tanto, ceñirse de valor para reservar en la mente momentos espiritas de meditación y en la vivencia diaria momentos espiritas de acción.

Tito, que lamentaba el día como perdido, por falta de una acción noble, no dudó en destruir Jerusalén.

Carlos Magno, luchando bajo la inspiración de la Cruz, se dejó arrastrar por la crueldad criminal. 

Clovis, después de la batalla de Tolbiac, en la cual impiedosamente aniquiló alamanes, empuñando el cetro de rey franco, y diciéndose cristiano, prosiguió, cruel, incluso cuando la vejez y la fe deberían haberlo cambiado…

Es indispensable transformarse.

El bloque de hielo es agua que cambió de estado y necesita temperatura adecuada para mantenerse…

La porcelana es barro cocido que no volverá a la condición primitiva.

Uno sufrió modificación aparente.

Otro se transformó realmente.

Este, el hielo, es estático; aquel, el barro, experimentó la dinámica del calor.

El creyente parado se enfría, pero se derrite ante el ardor del testimonio.

El consciente del deber, a través de la creencia, es actuante, luchador.

Para el creyente morir y reposar son la misma cosa.

Para el consciente morir y vivir, creciendo en acción sin fin.

El momento espirita es el instante de examen en cuanto a la conducta íntima, programa de felicidad.

El momento espirita es la oportunidad de renovación espiritual, higienista psíquico.

El momento espirita es práctica, pre-vida, ejercicio para la vida diaria y la vida eterna.

A la hora del dolor haz tu momento espirita.

Llamado por el desespero o abandonado por la solidaridad, realiza tu momento espirita.

Instando al desequilibrio ejercita el momento espirita.

De momento en momento llegarás a la conducta espirita, a la vida espirita, como moribundo que ve su hora ampliada por la salud, lejos de todo dolor, siendo más dichoso de lo que siempre lo fue con el corazón repleto de júbilos.

Espíritu Joanna de Ângelis
Médium Divaldo Pereira Franco
Del libro Espíritu y Vida
Traducido por R. Bertolinni

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