Salud es trabajar

A lo largo de su luminosa trayectoria, Chico experimentó innúmeros problemas de salud, sin permitir que los males físicos lo imposibilitaran. preguntado, en cierto hecho, si en algún momento sintió impaciencia o revuelta, explico:

-No sufro tanto así, porque la ciencia médica está bastante avanzada. Tengo, por ejemplo, un proceso de catarata inoperable y desde hace décadas hago la medicación en mis ojos, con mucha calma, porque considero, conforme me enseñó Emmanuel, que la posibilidad de ver ya es un privilegio.

Notable postura, ¿no es así, amigo lector? Un convite a la reflexión en torno de males que no nos afligirán tanto, si no los imaginásemos capaces de paralizar nuestras iniciativas y descolorear nuestra existencia. La forma como el mentor espiritual le sedimentó esa convicción es bastante pintoresca. Cierto hecho, luchando por vencer un proceso hemorrágico en el ojo derecho, Chico dejó de participar en los trabajos mediúmnicos por dos días. Emmanuel vino a verlo.

-¿Por qué no estás trabajando?

Y Chico, exponiendo el problema:

-Cómo ya sabes, estoy con un ojo enfermo.

El guía no lo dejo barato:

-¿Y el otro, que está haciendo? ¿Tener dos ojos es un lujo?

Chico concluyó, después de relatar el episodio:

-Poder trabajar, no obstante, la dolencia, ya es casi salud.

***

Diariamente, millones de brasileños justifican su ausencia en el trabajo, presentado informes médicos, diciendo que estuvieron imposibilitados de ejercer sus funciones. Hay algo que se llama » la manera brasileña» en muchas de esas iniciativas, en las cuales se pretende matar el servicio, a favor de algunos días en el dolce fare niente de los italianos. En relación a las actividades espirituales y filantrópicas, en el Centro Espirita, ocurre con mayor frecuencia, lamentablemente. Eso porque no hay necesidad de confirmar. Generalmente, los que faltan no se dan el trabajo de avisar, ocasionando serios problemas en determinados sectores. Particularmente en la actividad mediúmnica, tal comportamiento es altamente dañino, ya que no es raro, que un planeamiento cuidadoso elaborado por los benefactores espirituales es perjudicado por la ausencia de uno o más participantes. Dejan de comparecer por motivos triviales:

.Lluvia.

.Frio.

.Cansancio.

.Desinterés.

.Sueño.

.Visita.

.Malestar.

Con relación a este último motivo, no se dan cuenta los médiums de que, frecuentemente, una jaqueca, un dolor, una tensión nerviosa, un ánimo caído, ocurre por la presencia de la entidad que deberá comunicarse por su intermedio. Los mentores espirituales anticipan esa unión, a fin de que ocurra mejor familiaridad con el Espíritu, favoreciendo la manifestación. El médium, que debería saber de eso deja de comparecer, por estar enfermo.

***

En cualquier situación, en el día a día, oportuno recordar que el trabajo es el mejor remedio para nuestros males. Como el propio Chico enseña, trabajar, incluso estando enfermo, ya es un principio de recuperación. ¿Espiritualmente, habrá demostración más exuberante de salud que alguien dispuesto a servir, aun estando enfermo?

Richard Simonetti

Del libro “Livro Rindo e Refletindo com Chico Xavier”
Traducido por Jacob.

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