Espiritismo en el hogar

“Dios permite que, en las familias, ocurran esas encarnaciones de espíritus antipáticos o extraños, con el doble objetivo de servir de prueba para unos y, para otros, de medio de progreso.”

EL EVANGELIO SEGÚN EL ESPIRITISMO Capítulo 4º – Ítem 18.

Todos sabemos valorizar el beneficio de un vaso de agua fría o de una ampolla inyectable de tranquilizante, ofrecidos en un momento de gran aflicción.

Reconocemos la bendición del alfabeto que nos descubre las bellezas del conocimiento universal y bendecimos quien nos lo imprimió en el fondo de nuestra mente.

Mantenemos en el cariño del espíritu aquellos que nos ayudaron en los primeros días de la reencarnación, ofreciéndonos amparo y amamantamiento.

Somos reconocidos a aquellos que nos guían en cada hora de duda y no olvidamos el corazón que nos agasajó en los instantes difíciles del camino renovador…

Muchos hay, sin embargo, que desprecian y olvidan todos los beneficios que reciben durante la vida…

Hay un inestimable beneficio que te enriquece la existencia en la Tierra: el conocimiento espirita. Ese es guía de tus pasos, luz en tus sombras y pan en la mesa de tus necesidades. Pocas veces, pues, pensaste en eso.

Recibiste con el Espiritismo la clara mañana de la alegría, cuando cargabas noche en tu mente y sigues con confianza, de paso firme, con él para conducirte como madre desvelada y fiel.

Si lo amas, no lo detengas solo en ti.

Haz más. No solamente en propaganda “por fuera”, sino principalmente dentro de tu hogar.

En el hogar se mezclan los espíritus en lucha diaria en las tareas de reajuste y sublimación.

En la familia los choques de la renovación espiritual crean relámpagos de odios y disensión que puedes convertir en claridades-convites a la paz.

No pierdas la oportunidad de sembrar dentro de casa.

Presenta tu fe a tus familiares incluso cuando ellos no la quieran escuchar.

Utiliza el tiempo, la psicología de la bondad y del optimismo y esparce las luminiscencias de la palabra espirita en el reducto doméstico.

Si te rechazan la oportunidad, preséntalo, obrando.

Si te repudian, condúcelo, disculpando.

Si te hieren, espárcelo, amando.  

Por lo menos, una vez por semana, reúne a tu familia y felicítala con el Espiritismo, creando, así, y manteniendo, el culto evangélico, para que la directriz del Maestro sea eficiente ruta de amor a la sabiduría en tu casa…

Allí, en la oportunidad, oídos desencarnados se unirán a los oídos de los tuyos y escucharán: ojos atentos verán por los ojos de tu familia y se nublarán de llanto; mentes se unirán a otras mentes y entenderán…

Si, oídos, ojos y mentes de los desencarnados que habitan tu residencia se acercarán a la mesa de comunión con el Señor, recibiendo el pan nutriente para los espíritus perturbados, a través del combustible espirita que no es solamente manantial para los hombres, sino igualmente para los que atravesaron los portales del más allá del túmulo en doloroso estado de sufrimiento e ignorancia.

Agradece al Espiritismo la felicidad que posees, encendiéndolo como llama inapagable en tu hogar, para clarear a tus familiares por todos los días.

El pan mantiene al cuerpo.

El agasajo guarda al cuerpo.

El medicamento recupera al cuerpo.

El dinero acompaña al cuerpo.

Sea el Espiritismo en ti el cuerpo de tu espíritu escondido en tu cuerpo, caminando por el tiempo sin fin para la Inmortalidad gloriosa. Y si deseas felicidad en la Tierra, incorpóralo a tu hogar, creando un clima de felicidad general.

Espíritu Joanna de Ângelis
Médium Divaldo Pereira Franco
Del libro Espíritu y Vida
Traducido por R. Bertolinni

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