Jesús y el mundo

El que se identifica con la vida futura es semejante a un hombre rico que pierde una pequeña suma sin turbarse con ello; aquél que concentra sus pensamientos en la vida terrestre es como un hombre pobre que pierde todo lo que posee y se desespera.

EL EVANGELIO SEGÚN EL ESPIRITISMO Capítulo 2º – Ítem 6.

Muchos cristianos-espiritas fervorosos en las cuestiones inmediatas, los cuales sienten dificultades en renunciar, procuran justificar sus actitudes fundamentándolas en bases falsas.

Se informan vinculados al espíritu del Cristo, sin embargo…

Gozan, porque el placer es parte de la vida.

Usurpan, teniendo en vista ser la Tierra un nido propio a los que se nutren a costa de los menos hábiles.

Explotan, para evitar ser explotados.

Mantienen, teniendo en vista los factores circunstanciales.

Engañan, a fin de sobrevivir.

Luchan con todas las armas, ya que otros son adversarios insidiosos.

No ven mal alguno “en esto” o “en aquello”, y definen al espírita como alguien que no tiene necesidad de abandonar o huir del mundo…

Ajustan la expresión “racional” al vocablo “astucia” y ridiculizan la palabra “místico” como si identificase indignidad.

Piensan en el Cielo y quieren la Tierra a cualquier coste.

Intentan conciliación entre Dios y Cesar a la voluntad, quitando el mejor provecho para el cuerpo y la emoción que se enloquece, lejos del equilibrio de la mente y de la renovación del espíritu.

“Vivir en el mundo sin ser del mundo” -he aquí la cuestión.

Aplicar el instrumento del sexo en la construcción de la familia, facultando la santificante tarea de la reencarnación a las entidades de la propia grey espiritual, a quien se vinculó en el pasado por créditos o débitos seguros.

El sexo es bendecida puerta para la felicidad. No obstante, evitar vivir para el sexo, considerando los abismos del crimen y sombra que a él se identifican, cuando enloquece.  

Utilizar el dinero en la ejecución de los deberes normales, consolidando la alegría en la esfera de las obligaciones próximas y dilatándolo en la práctica del bien general, en forma de agasajo, techo, alimento, medicamento y seguridad para otros espíritus cogidos por las rudas pruebas. El dinero es vehículo de bendiciones. Sin embargo, protegerse para vivir para el dinero, que se hace verdugo de quien a él se ata, favoreciendo imprevisibles consecuencias.

Motivar el ideal con los estímulos de la vida moderna para que el trabajo se enriquezca de frutos maduros, edificando para la alegría general del domicilio de la esperanza y el amparo de la paz.

No esperar, sin embargo, las motivaciones fuertes de la vanidad y del orgullo para crear y actuar. La motivación que estimula, faculta el ejercicio del bien, pero el estímulo que no prescinde de motivos fuertes se convierte en degeneración por proceso dañino.

Cultiva la belleza como expresión de sensibilidad en expansión, favoreciendo el aseo y la higiene, el bien gusto y la distinción. Entretanto vivir para cuidar de adornos de esta o de aquella naturaleza es falta de respeto a la vida en flagrante atentado a las Leyes de la armonía universal.

No son las cosas en si buenas o males.

No es el mundo en el sentido etimológico.

Es lo que hacemos con las cosas del mundo y como vivimos en el mundo que importa considerar.

El sexo no es noble ni degradante.

El dinero no es amigo ni adversario.

La motivación no es necesaria ni superflua.

La belleza no es gloria ni castigo.

El uso que les damos se encarga de transformarlos en escalera de acceso o rampa de destierro.

 La cocaína de tan positivos resultados terapéuticos, por degradación de las costumbres es responsable por crímenes hediondos.

El átomo aplicado en la paz, en el movimiento del progreso de la Humanidad, es arma amenazadora en manos despóticas, que ya mató a más de una centena de millar de vida.

La palabra que levanta imperios ha llevado civilizaciones al caos…

Vivir en el mundo entre las contingencias del mundo, pero pensar en las cosas de lo “Alto” y obrar en consonancia con los impositivos de la Vida Imperecedera.

A los que pretenden considerar imposible la vida sin los actos ocultos, orgíacos y locos, intentando conciliar Jesús y el mundo en una alianza utopista, recordamos a los que edificaron el cristianismo en los corazones después del Señor, con dignidad, y focalizamos al propio Amigo Celeste que, poseyendo el mundo, por haberlo creado, vivió, entre nosotros, en el mundo y junto a sus tentaciones, para dejarnos, puro, la certeza de que para llegar a la paz verdadera es necesario, en el mundo, tomar la cruz, depositarla sobre los hombros y seguirlo.

Espíritu Joanna de Ângelis
Médium Divaldo Pereira Franco
Del libro Espíritu y Vida
Traducido por R. Bertolinni

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