Piensa antes

“Si Dios envía a los hombres Espíritus para instruirles, es con el fin de ilustrarles sobre sus deberes, enseñarles el camino que puede abreviar sus pruebas y por eso mismo activar su adelantamiento.”

EL LIBRO DE LOS MÉDIUMS 2ª parte. Capítulo 31º – Ítem 4 (Un Espíritu familiar).

¿Cuándo se liberará el hombre de la aflicción? ¿Cuándo comenzará la aurora de su redención triunfante? ¿Cómo hacerlo? Son preguntas que, diariamente, ocurren a muchos compañeros del camino humano.

En todo lugar, asistimos a las convulsiones del sufrimiento castigando los corazones.

Lágrimas de nostalgia y dolor bajo pesados fardos.

Llantos nacidos de la inquietud de la soledad dilacerando esperanzas.

Hambre y abandono dificultando los pasos.

Enfermedad y limitación produciendo duraderas señales de desespero…

Sin embargo, desde hace mucho, con el Evangelio de Jesús, surgió la madrugada feliz para el espíritu humano.

Esas horas de amargura pertenecen a las criaturas confundidas en los mantos sombríos de la “muerte”.

Para los que ya pueden ver las claridades del Cielo en las oscuridades de la Tierra, la amargura es solo un accidente del camino.

Con el cariñoso Rabí nació la oportunidad feliz para la realización de la paz interior y, consecuentemente, para la liberación de las almas. Es necesario deshacer los lazos que atan al hombre a los pesados fardos, libertando al espíritu para la realización de los elevados principios en el mundo interior.

¡Quien nadie se demore en las mentirosas colonias de reposo a que aspira!

Muchas luchas habrá antes que se pueda descansar.

Milenios de oscuridad se demoran en la estela del “ya hecho”.

Es indispensable caminar, avanzando siempre. En ese menester son importantes la tarea sacrificial y la contribución aparentemente sin valor. Sin embargo, es necesario una resolución robusta para ahorrar una renuncia nociva.

El agricultor inteligente, antes de la siembra, estudia las posibilidades del suelo.

El artífice hábil precede al trabajo de un examen de los recursos de que dispone para la ejecución de la obra.

El profesor capaz antecede a las aulas con pruebas de capacidad para una mejor selección y aprovechamiento de los alumnos.

El arquitecto prudente visita el terreno y lo estudia, en gráficos, para presentar después los proyectos de la construcción.

Nadie se ofrece a las tareas mayores sin la experiencia de los servicios menores.

Nada se puede realizar en profundidad sin los cuidados que se impone como esenciales.

En los procesos evolutivos del alma encarnada, la intención precede a la acción y la madurez de las ideas dispone al ser para la difícil operación del renacimiento íntimo.

Importa, por tanto, trabajar sin desánimo, recordando que, desde hace mucho el Señor nos aguarda, precediendo nuestros impulsos de renovación con el propio sacrificio.

Busca iluminarte con el mensaje de su ejemplo, fijando sus enseñanzas en el interior del ser, compartiendo las luchas y gastando el cuerpo en el trabajo de producir y realizar para volverte digno de, con el Maestro, renacer de corazón libre.

Espíritu Joanna de Ângelis
Médium Divaldo Pereira Franco
Del libro Espíritu y Vida
Traducido por R. Bertolinni

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