Recogerás como pidas

“En una palabra, cualquiera que sea el carácter de una reunión, encontrará siempre Espíritus dispuestos a secundar sus tendencias.”

EL LIBRO DE LOS MÉDIUMS 2ª parte, Capítulo 29º – Ítem 327.

En la bendecida Obra de Nuestro Padre todo son intercambios. Recibirás siempre según requieras.

Desvariado, si te lanzas al corazón querido, hiriendo su sensibilidad, obtendrás solamente reprimenda nacida en el disgusto.

Inquieto, si buscas paz, afligiendo a los que te rodean en el hogar, recogerás acidez y animosidad.

Debilitado, si buscas reposo, exigiendo comodidad de los otros recibirás solo repulsa y antagonismo. Esto porque, la respuesta procede de los términos de la petición, de acuerdo con el merecimiento de la presentación.

No olvides, entretanto, que el corazón dolido es obligado a la aflicción, los familiares atormentados se esconden en el desencanto y los otros, atacados por exigencias, reaccionan, naturalmente.

Respeta la mano distendida al alcance de tu mano y recibe su ofrenda.

Ni amenaces el equilibrio de quien se inclina a ayudarte.

Ni avances exigente para quien aligeró el paso en la caminada, al oír tu llamada.

Aflicción proyectada expresa aflicción que volverá.

Aversión esparcida presagia antipatía para la cosecha futura.

Si deseas aspirar el aroma del amor, libertándote de las dificultades personales con la ayuda ajena, no expreses confianza bajo improperios ni seguridad de fe con lluvias de irritabilidad.

Favorece los medios simples para el trabajo eficiente y la obra crecerá en torno de tu planificación.

Ayuda para que te ayuden.

Ilumina para que te iluminen.

Coopera-sirviendo para que la inteligencia ambiciosa no atrofie la expresión del corazón necesitado.

Pregunta-esclareciendo para que la inutilidad no te marque la vida.

Fortalece el digno ideal de la producción para que la productividad te enriquezca.

Entiende las dificultades del prójimo a fin de que él te entienda, igualmente, la dificultad.

En cualquier dificultad recuerda el poder de la oración y ruega inspiración al Cielo, realizando siempre lo mejor para que lo mejor se haga en ti, y a través de ti sin olvidar que toda llamada encuentra respuesta, consonante al merecimiento de quien la pide y la forma como la pide.

Espíritu Joanna de Ângelis
Médium Divaldo Pereira Franco
Del libro Espíritu y Vida
Traducido por R. Bertolinni

Deja un comentario

*

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.