Violencia

richard1_simonetti1 – Existe un aumento significativo de la violencia en los centros urbanos. ¿Será que la Humanidad está pasando por un retroceso en los caminos de la evolución?

Nadie involuciona. Tan sólo se revela. La incidencia mayor de esos sucesos resulta de la reencarnación de multitudes de Espíritus en estados primarios de la evolución.

2 – Hay crímenes chocantes, cometidos con excesos de perversidad. ¿A qué atribuir ese comportamiento?

A la ausencia del sentido moral. Son Espíritus aún dominados por instintos, sin noción razonable del bien y del mal. Obedecen a sus impulsos, robando y matando sin ninguna imposición. Desconocen lo que es sentir culpa o remordimiento.

3 – ¿Podemos decir, entonces, que parte de la población está compuesta de Espíritus moralmente subdesarrollados?

Sin duda. Es como si sufriésemos una nueva invasión de bárbaros, semejante a la que ocurrió en la Europa medieval. La diferencia es que ahora ellos ingresan en nuestro medio a través del proceso reencarnatorio. Son parte de nuestra sociedad. Están entre nosotros.

4 – ¿A qué atribuir esa invasión?

A medida en que la civilización avanza, se reduce el espacio destinado a esos hermanos nuestros vinculados a las aldeas. En América, fueron diezmados millones de indígenas, atendiendo a los intereses del hombre blanco, que ocupó sus espacios, su hábitat. Por eso reencarnan en nuestro medio, están en todas las clases sociales, incluso en la clase adinerada. El problema mayor es cuando reencarnan en el seno de poblaciones necesitadas, ya que, apremiados por la necesidad, no vacilan en robar y matar.

5 – ¿Sería un karma colectivo?

Es nuestra lección. Vamos aprendiendo, a duras penas, que es preciso ampararlos, educándolos desde la infancia, atendiendo sus necesidades, ayudándolos a desarrollar el buen sentido moral, a fin de no ser víctimas suyas.

6 – ¿Y si eso fuera parte de nuestro karma?

Nadie reencarna para ser víctima de nadie. Sería la consagración del mal en la didáctica divina. Sucesos de esa naturaleza van en contra de la voluntad de Dios.

7 – Existe una preocupación con el asunto, principalmente en Brasil, donde la violencia en las grandes ciudades alcanza niveles insoportables. Se habla de ampliar los efectivos policiales, aumentar las prisiones, hacer las penas más severas…

Sería mucho mejor que se ampliasen los cuadros de profesores, que se multiplicasen las escuelas, que se simplificase la didáctica, que se cultivase la dedicación a la enseñanza. Espíritus de esa naturaleza precisan mucha más orientación educativa que castigo.

8 – ¿La población puede ayudar?

Es indispensable que ayude. No podemos endeudar tales iniciativas solamente al gobierno. Es fundamental que la sociedad se movilice, que las personas ofrezcan servicios voluntarios, que nos preocupemos del prójimo, principalmente aquel que fue marginado por la miseria, la enfermedad, el desempleo, los problemas de comportamiento… Cuando reine la solidaridad, echaremos la violencia de nuestro mundo.

Richard Simonetti
Extraído del libro “Reencarnación, todo lo que usted necesita saber”

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