Obsesores

“La obsesión presenta caracteres diversos que es muy necesario distinguir, y que resultan del grado de opresión y de la naturaleza de los efectos que produce. La palabra obsesión es de algún modo un término genérico por el cual se designa esta especie de fenómeno cuyas principales variedades son: la obsesión simple, la fascinación y la subyugación.”

EL LIBRO DE LOS MÉDIUMS 2ª parte, Capítulo 23º – Ítem 237.

Efectivamente hay muchos tipos de obsesores, innumerables formas de obsesión. No solamente por la presión violenta de un desencarnado sobre otro encarnado. No solo provocada por los habitantes de la Erraticidad.

Obsesor, en buen vernáculo, es todo aquel que causa obsesión, que perturba, que inquieta.

El amor pervertido es obsesor impiedoso.

La maledicencia contumaz es corrosivo aniquilante.

El egoísmo vigoroso es verdugo cruel.

La impiedad falsa es enemigo engañoso.

El despotismo inexorable es compañero de la locura.

La rebeldía permanente es secuaz de la muerte.

El odio ominoso es réprobo infeliz.

La avaricia mezquina es verdugo horrible.

El vicio de cualquier naturaleza es comparsa dañina.

La debilidad moral es vasallo de la destrucción.

Obsesión por dinero.

Fascinación por el sexo.

Subyugación al placer.

Locura por la posesión.

Muchos pensamientos cruzan el éter, en la esfera de los hombres, estableciendo contacto entre personas encarnadas en procesos de terrible obsesión. 

Ideas fijas que brotan del fondo de la conciencia culpada de ayer torturan y flagelan, enredando a otros comensales del sufrimiento en tramas nefandas, de liberación problemática.

Intercambios psíquicos en forma de vicio, dan vida a larvas y a formas mentales lamentables que intercambian alimentadas por ondas-pensamiento poderosas…

Y más allá de estas, las obsesiones generadas por los espíritus desnudados de la carne, aumentan los problemas afligentes que son parte de la agenda de los hombres, dando aumento a la alienación que campea desenfrenada.

Hay, sin embargo, en la Doctrina Espirita, antídotos valiosos para cualquier modalidad obsesiva, para todos los obsesores.

A la llamada del Cristo, el discípulo encuentra las armas necesarias para enfrentar los embates de la vía redentora.

La oración es armadura indestructible.

El amor desinteresado en sus manifestaciones fraternas convierte los brazos en alas de la caridad para el vuelo a las Cimas de la Vida.

La paciencia ofrece medicamento eficaz.

Y el conocimiento de las verdades espirituales ofrece robustez de ánimo y fe, conducta pura y renovación para el bien, que sirven de base para la salud y al comportamiento cristiano y salvador. Ejemplifica, pues, siempre y a cada instante, el conocimiento espirita, que adorna tu espíritu de alegrías ante las buenas nuevas de la felicidad perfecta.

Espiritismo es también tratado de sublimación del Espíritu.

Modesto acto de humildad proyecta luz estelar en las sombras de mentes entenebrecidas que te acechan.

Sencillo gesto de amor representa gota de esperanza a los que tienen hambre de comprensión.

No menosprecies las migajas cristianas que son principios de tu futuro patrimonio de acciones santificantes.

Minúsculo polen es agente de la vida.

Humilde gota de esencia esparce aroma alrededor.

Si pretendes la montaña alta comienza la ascensión por la base, acostúmbrate lentamente a las alturas.

Escucha la voz del sufrimiento en los corazones ajenos y no niegues tu escudilla de bondad llena de entendimiento.

El Maestro, antes de alzarse a la gloria estelar, enseñó, utilizando un grano de mostaza, una insignificante moneda, una higuera estéril, una oveja descarriada…

Escuchó, paciente, los problemas comunes que afligían al pueblo y les rebeló terapéutica precisa para los diversos males…

Censuró incuestionable, los abusos de toda naturaleza y el crimen, sin embargo, siempre magnánimo, no separó la cordura de la energía ni la bondad del amor. Sabio y humilde silenció en el Pretorio la propia defensa, sin embargo, levantó muchas veces la voz para instruir al débil y oprimido, clareando las mentes y los corazones con la luz de sus enseñanzas libertadores de obsesión y obsesores, haciéndonos el precioso legado de una Doctrina de acción sin florilegios verbales o inflamada retórica vacía…

Espíritu Joanna de Ângelis
Médium Divaldo Pereira Franco
Del libro Espíritu y Vida
Traducido por R. Bertolinni

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