Propiedades de la materia

29 ¿Es un atributo esencial de la materia la ponderación?

«De la materia tal como la conocéis vosotros, sí; pero no de la materia considerada como fluido universal. La materia etérea y sutil que forma este fluido es imponderable para vosotros y, sin embargo, es el principio de la materia pesada.»

La gravedad es una propiedad relativa, y fuera de las esferas de la atracción de los mundos, no existe peso, como tampoco alto y bajo.

30 ¿Está formada la materia de uno o de varios elementos?

«Uno solo es el elemento primitivo. Los cuerpos que vosotros consideráis simples no son verdaderos elementos, sino transformaciones de la materia primitiva.»

31 ¿De dónde proceden las diferentes propiedades de la materia?

«Son modificaciones que sufren las moléculas elementales por su unión y en ciertas circunstancias.»

32 Según esto, los sabores, los olores, los colores, el sonido, las cualidades venenosas o curativas de los cuerpos, ¿no son más que modificaciones de una misma y única sustancia primitiva?

«Sí, indudablemente y solo existen por la disposición de los órganos destinados a percibirlos.»

Este principio queda demostrado por el hecho de que todos no percibimos del mismo modo las cualidades de los cuerpos; uno encuentra agradable al gusto lo que otro encuentra malo, estos ven azul lo que aquéllos ven rojo, y lo que es venenoso para unos, es inofensivo o curativo para otros.

33 ¿Es susceptible la misma materia elemental de recibir todas las modificaciones y de adquirir todas las propiedades?

«Sí, y así debe entenderse cuando decimos que todo está en todo.» (*).

El oxígeno, el hidrógeno, el ázoe (11), el carbono y todos los cuerpos que consideramos simples no son más que modificaciones de una sustancia primitiva. En la imposibilidad en que hasta ahora nos encontramos de remontarnos de otra manera que no sea a través del pensamiento hasta esa materia primera, aquellos cuerpos son para nosotros verdaderos elementos, y podemos, sin peligro, considerarlos como tales hasta nuevo orden.

– Esta teoría parece que está conforme con la opinión de los que no admiten en la materia más que dos propiedades esenciales: la fuerza y el movimiento, y que creen que todas las otras propiedades no son más que efectos secundarios que varían según la intensidad de la fuerza y la dirección del movimiento.

«Esta opinión es exacta. Es necesario añadir también, y según la disposición de las moléculas, como se ve, por ejemplo, en un cuerpo opaco que puede hacerse transparente y recíprocamente.»

(*) Este principio explica el fenómeno conocido de todos los magnetizadores, que consiste en dar, por medio de la voluntad, a una sustancia cualquiera, al agua, por ejemplo, propiedades muy diversas con gusto determinado, y hasta las cualidades activas de otras sustancias. Puesto que solo hay un elemento primitivo, y puesto que las propiedades de los diferentes cuerpos no son más que modificaciones de este elemento, resulta que la sustancia más inofensiva tiene el mismo principio que la más deletérea. Así es como el agua, que se forma de una parte de oxígeno y dos de hidrógeno, se hace corrosiva, si se dobla la proporción de oxígeno. Una transformación análoga puede producirse por medio de la acción magnética dirigida por la voluntad.

34 ¿Tienen las moléculas una forma determinada?

«Las moléculas tienen sin duda una forma, pero inapreciable para vosotros.»

– ¿Es constante o variable esta forma?

«Constante en las moléculas elementales primitivas; pero variable en las moléculas secundarias; porque las que vosotros llamáis moléculas distan mucho aún de la molécula elemental.»

Allan Kardec
Traducido por José María Fernández Colavida

Extraído del “Libro de los Espíritus”

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