No solo justicia

“Todos los Espíritus tienden a la perfección y Dios les provee los medios de obtenerla mediante las pruebas de la vida corporal. Pero, en su justicia, les reserva que cumplan en nuevas existencias lo que no pudieron hacer o perfeccionar en una primera prueba.

EL LIBRO DE LOS ESPÍRITUS (Comentarios de ALLAN KARDEC a la respuesta 171)

– “¡Valle de lágrimas!” – exclaman corazones en tormento.

– “¡Región de tinieblas y desespero!” – proponen sufridores de diversos matices.

– “Oasis de gozo” – afirman los enfermos del placer.

– “Rincón de delicias” – esclarecen los fornicadores de la locura.

– “Colonia de alegría al alcance de la sagacidad” – exponen cerebros robustecidos en el mal.

– “Punición, vivir” – gritan unos.

– “Vivamos y gocemos” – proclaman otros.

– “Vivir es pagar alto tributo a la vida” – gritan algunos indignados.

– “Vivir es aprovechar el favor de la oportunidad” – repiten los locos.

La carne, como puerta de renacimiento, es alta concesión de la Divinidad para la felicidad del espíritu.

La Tierra es bendecida escuela donde se forman valores y se afirman expresiones superiores para la Vida.

Atados a la conceptuación deficitaria de la unicidad de la experiencia carnal para el espíritu, los discípulos de tal escuela contemplan, horrorizados, el dolor, formulando hipótesis crueles, en las cuales mentalizan la Justicia Divina a través de los recursos mezquinos de la arbitrariedad humana…

Vinculados a un materialismo grotesco y rebelde, hombres y mujeres desorientados, derivan en el placer, las aprensiones que mantienen en cuanto a la vida más allá del túmulo.

Informados de la pluralidad de las experiencias carnales, frente al sufrimiento, hay quien diga que la reencarnación es justicia, severa justicia…

No solo justicia sino misericordia también.

Alta y valiosa misericordia significa el tránsito en la carne, la recapitulación entre nueva cuna y nuevo túmulo.

Por natural evocación de los paisajes de la vida extrafísica, todos guardamos en las imágenes mentales las señales de la inmortalidad. Estos reluchan y asfixian los recuerdos en los nimbos cerrados de la rebeldía. Esos reaccionan y borran las evocaciones con la goma de la indiferencia. Aquellos insisten en la negativa y anulan los recuerdos ante la insistencia del placer. Todos, sin embargo, renacen marcados por los caracteres traídos de la vida espiritual donde fue cultivada la aflicción o la ventura resultado de la jornada precedente…

Agudiza los oídos y registrarás voces de ayer, hablando hoy.

Educa los ojos y verás compañeros que la muerte no consumió ni aniquiló.

Perfecciona la mente y descifrarás los enigmas del momento encontrando sus llaves en el pasado.

Recuerda y sentirás que viviste, vives y vivirás…

Delante del astuto doctor del Sinedrio, la serenidad y seguridad de Jesús afirmaron: “Es necesario nacer de nuevo”. Y ante las preguntas y dudas que asomaban al interlocutor, Él expuso: “El viento sopla donde quiere, oyes su voz, pero no sabes de donde viene ni a donde va. Así es el espíritu” … ofreciéndonos la marcha de la evolución, el gran porvenir hoy en principio, a través de la Justicia y de la Divina Misericordia también.

Espíritu Joanna de Ângelis
Médium Divaldo Pereira Franco
Del libro Espíritu y Vida
Traducido por R. Bertolinni

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