La unión

Observemos la síntesis grandiosa que la naturaleza nos ofrece, bajo la forma de la sabia lección que se reporta a las leyes de los esfuerzos en conjunto.

En el Cosmos Grandioso, donde centellean millones de cuerpos celestes, también hace sentir la sublimidad de esta ley. Pues vemos que, en el cortejo inmenso de los astros, existen la armonía en todas las trayectorias.

Bastaría un solo cuerpo celeste, por pequeño que fuese, no cooperar en el conjunto, para que cataclismos de grandes proporciones sucediera como resultado.

Las leyes magnéticas de atracción y repulsión precisan estar en perfecta conjunción de esfuerzos para haber el equilibrio.

Aquí en la tierra, también vemos la naturaleza siempre dándonos sencillos ejemplos.

Una perla que tuviese hábitos solitarios, no podría formar sola el conjunto armonioso de un collar costoso.

Una llovizna de agua, que insistiese en desprenderse sola de la nube alentada, no podría regar el suelo árido, pues su capacidad de trabajo sería restringida.

Un ladrillo, por más que tenga buena voluntad, si insiste en estar solo sin la cooperación de otros ladrillos sus hermanos, no podrá, en las manos de hábil arquitecto, transformarse en una acogedora vivienda.

En todo es preciso el conjunto para más fácil y eficiente tornarse la tarea a ser emprendida.

Copiemos la naturaleza con nuestros actos, siendo unidos en nuestros emprendimientos. Si así lo hacemos, más fácilmente venceremos los obstáculos.

Y como cooperadores de la Siembra del Divino Maestro, ¿porque no unir nuestros esfuerzos, para, en conjunto, edificar algo que sea útil para la Humanidad?

Meimei

Médium Francisco Cândido Xavier
Del libro Bendiciones de amor
Espíritus Diversos
Traducido R Bertolinni

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