¿Somos todos médiums?

Creo, por mis pesquisas y experiencias, que el intercambio mediúmnico no ocurre con la frecuencias que imaginamos. En general, lo que llamamos de mediúmnidad es solamente nuestra sensibilidad parapsíquica, o sea, nuestra percepción del mundo espiritual, de los espíritus y de las relaciones energéticas que establecemos con las cosas, ambientes y personas. Lo voy a explicar mejor.

Todos somos sensibles a las energías que nos rodean, así como somos sensibles a los pensamientos y emociones que muchos espíritus nos dirigen. Podemos, por ejemplo, sentir la presencia de un espíritu desequilibrado y tenemos, como reacción, una sensación desagradable, inexplicable… un dolor de cabeza, inquietud… o sentir irritación, angustia. Ese proceso, generalmente, es inconsciente. Claro que esas reacciones pueden ser de origen puramente fisiológico o anímico. Cada caso es un caso, no podemos generalizar…

Por tanto, el simple hecho de ser influenciados o percibir, consciente o inconscientemente, un espíritu, no significa que seamos médiums. Todos tenemos la capacidad de percibir el mundo espiritual, en mayor o menor medida, pero no todos tenemos las condiciones necesarias para ser intermediarios de los espíritus.

Clarividencia, por ejemplo, es la capacidad de ver, a través de imágenes, el mundo espiritual o los espíritus, así como nuestra propia aura. Eso no quiere decir que estemos siendo vehículos de un espíritu. Es un proceso anímico, pues es la persona que ve, no siendo necesaria la participación de un ser desencarnado, la clarividencia puede, inclusive, ser despertada con técnicas específicas, de forma equilibrada y controlada.

Lo mismo vale para la inspiración. Puedo ser inspirado por un espíritu benefactor, pero eso no quiere decir que sea médium, que tenga condiciones de servir como intermediario en una comunicación mediúmnica. Toda confusión existe porque Kardec, en el siglo XIX, clasificó todo tipo de sensibilidad extrasensorial como siendo mediúmnidad. Afirmó que todos somos médiums, unos más, otros menos. Pero enfatizó como médiums solamente aquellos que poseían la mediúmnidad de forma ostensiva.

Mediúmnidad no significa, necesariamente, que la persona que la posea sea un espíritu evolucionado. Existen personas que son bastantes sensibles a los espíritus más evolucionados para vivir de forma más consciente. Son personas emocionalmente más equilibradas. Eso es una conquista del espíritu, resultado del eterno proceso de autoconocimiento. En verdad, no importa como clasifiquemos la mediúmnidad, si de acuerdo con la metodología Kardequiana o no. ¡Lo importante es ser médiums de la paz en la Tierra!

Escrito por Victor Rebelo

Revista Cristã de Espiritismo
Traducido por Jacob

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