Sexo en los espíritus

1-¿El Espíritu tiene sexo?

Esa pregunta fue hecha por Allan Kardec, en la pregunta 200, de El Libro de los Espíritus. La respuesta de los mentores espirituales, “No como lo entendéis, porque los sexos dependen de la constitución orgánica”, es afirmativa. No obstante, trae una importante excepción: no se trata de una condición morfológica. No hay órganos sexuales masculinos o femeninos en la personalidad inmortal, estableciendo la distinción.

2–Si no es una cuestión de forma física, ¿cómo se entiende, entonces una sexualidad espiritual?

Una condición psicológica. Decimos que es un Espíritu masculino si en él predominan características eminentemente masculinas; si ocurre lo contrario, es femenino.

3–¿Significa ello que ningún Espíritu es masculino o femenino por entero?

La psicología viene demostrando eso. Hay siempre una mezcla. Digamos que el Espíritu “masculino” tiene setenta por ciento de masculinidad y treinta de feminidad, y viceversa.

4–¿Esa distinción es permanente?

Es transitoria. Con el desdoblamiento de las experiencias evolutivas se opera un equilibrio perfecto entre la masculinidad y la feminidad.

5–¿La reencarnación forma parte de ese proceso?

Si. Reencarnando múltiples veces como hombre y como mujer, el Espíritu desarrollará sus potencialidades y aprenderá a ejercitar lo que hay de mejor en la masculinidad y en la feminidad.

6–¿Se alterna? Hoy hombre, mañana mujer, otra vez hombre…

No necesariamente. El Espíritu puede reencarnar varias veces como hombre o mujer, alternando el sexo con menos frecuencia, siempre conforme con sus necesidades evolutivas.

7–Si el Espíritu masculino reencarna como mujer después de varias reencarnaciones como hombre, ¿no tendrá dificultad para adaptarse al sexo femenino?

No, porque habrá una polarización de las características femeninas, adecuando su psicología a la morfología. Él se ajustará a la condición femenina, sin problemas.

8–¿Hasta cuando ese alternar?

Hasta que alcance estados más altos de espiritualidad. El Espíritu puro presente perfecto equilibrio entre la masculinidad y la feminidad. Por eso acostumbra a decirse que el ángel no tiene sexo.

Extraído del libro “Reencarnación; todo lo que usted necesita saber”
Richard Simonetti

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Volver arriba