Influencia del organismo

367 – El Espíritu uniéndose al cuerpo, ¿se identifica con la materia?

–La materia no es más que una envoltura del Espíritu, como el vestido es la envoltura del cuerpo. El Espíritu, uniéndose al cuerpo, conserva los atributos de su naturaleza espiritual.

–El ejercicio de las facultades depende de los órganos que le sirven de instrumento y están debilitadas por la rudeza de la materia.

368– ¿Ejerce el Espíritu con toda libertad sus facultades después de su unión con el cuerpo?

–Según esto, la envoltura material, ¿sería un obstáculo a la libre manifestación de las facultades del Espíritu, como un vidrio opaco se opone a la libre emisión de la luz?

– Sí, y muy opaco.

Puede compararse también la acción de la materia grosera del cuerpo sobre el Espíritu,a la de un agua cenagosa que priva de libertad en los movimientos a los cuerpos que están sumergidos en ella.

369– El libre ejercicio de las facultades del alma, ¿está subordinado al desarrollo de los órganos?

–Los órganos son los instrumentos de manifestación de las facultades del alma.Estas manifestaciones se encuentran subordinadas al desarrollo y al grado de perfección de esos mismos órganos, como la excelencia de un trabajo, a la de la herramienta.

370– ¿De la influencia de los órganos puede deducirse una relación entre el desarrollo de los órganos cerebrales y el desarrollo de las facultades morales e intelectuales?

–No confundáis el efecto con la causa. El Espíritu tiene siempre las facultades que le son propias, y no son los órganos los que dan las facultades, sino las facultades que conducen al desarrollo de los órganos.

–Siendo así, ¿la diversidad de aptitudes en el hombre proviene únicamente del estado del Espíritu?

–Únicamente no tiene toda la exactitud del hecho; las cualidades del Espíritu,que puede ser más o menos adelantado, son el principio, pero es necesario tener en cuenta la influencia de la materia, que dificulta más o menos el ejercicio de esas facultades.

Al encarnarse, el Espíritu trae ciertas predisposiciones, si se admite para cada una, un órgano correspondiente en el cerebro, el desarrollo de esos órganos será un efecto y no una causa. Si las facultades se originasen en esos órganos,él sería una máquina sin libre arbitrio y sin responsabilidad por sus actos.Sería preciso admitir que los más grandes genios, los sabios, poetas, artistas,no son tales genios sino porque la casualidad le dio órganos especiales, de donde se seguiría que sin estos órganos, no podrían ser genios y que el último imbécil podría ser un Newton, un Virgilio o un Rafael, si estuviese dotado de ciertos órganos; suposición más absurda aun cuando se la aplica a las cualidades morales. Así, según este sistema, San Vicente de Paúl, dotado por la Naturaleza de tal o cual órgano, podría haber sido un malvado, y al mayor de los facinerosos no le faltaría más que un órgano para ser San Vicente de Paúl. Admitid, por el contrario,que los órganos especiales, si existen, son consecuencia y se desarrollan por el ejercicio de la facultad, como los músculos por el movimiento y nada irracional encontraréis. Hagamos una comparación trivial por ser verdadera: por ciertas señales fisonómicas, reconocéis al hombre dado a la bebida; pero, ¿son estas señales las que lo hacen un ebrio, o es la ebriedad la que hace aparecer esas señales? Puede decirse que los órganos reciben el sello de las facultades.

Allan Kardec

Extraído del libro «El libro de los Espíritus»

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