El adolescente y el problema de las drogas

Entre los impedimentos para la autoidentificación, en el periodo de la adolescencia, se destaca el rechazo. Caracterizado por el abandono a que se siente relegado el joven en el hogar, ese estigma lo acompaña en la escuela, en el grupo social, en todas partes, volviéndolo amargado como infeliz. 

Sintiéndose imposibilitado de autorrealizarse, el adolescente, que viene de una infancia de desprecio, huye para dentro de si mismo, rebelándose contra la vida, que es la proyección inconsciente de la familia desestructurada, contra todos, lo que es una verdadera desdicha. De ahí al desequilibrio, en la desarmonía psicológica en que se encuentra, es un paso.

Los ejemplos domésticos, derivado de padres que se habituaron a usar medicamentos bajo cualquier pretexto, especialmente Valium yLibrium, como búsquedas de equilibrio, de reposo, ofrecen a los hijos estímulos negativos de resistencia para enfrentar desafíos y dificultades de toda naturaleza. Demostrando incapacidad para soportar esos problemas sin la ayuda de mecanismos químicos ingeridos, abren espacio en la mente de la prole, para que, ante dificultades, huya para el rincón de la cultura de las drogas que permanece en auge…Por otro lado, la exuberante propaganda, al respecto de los individuos que viven buscando remedios para cualquier pequeño achaque, sin el menor esfuerzo para vencerlos a través de los recursos mentales y actividades diferenciadas, produce estímulos en las mentes jóvenes para que hagan lo mismo,y se utilicen de otro tipo de drogas, aquellas que se transformarán en epidemia que dominan la sociedad y la amenaza de violencia y locura.

El alcoholismo desenfrenado, bajo el disfraz de bebidas sociales, llevando a los individuos a estados degenerativos, a perturbaciones de variada orden, se torna factor predisponente para las familias seguir el mismo ejemplo, particularmente los hijos, sin estructura de comportamiento saludable. 

El tabaquismo destructor, inveterado, responde por las enfermedades graves del aparato respiratorio, creando dependencia irrefrenable,transformándose en estímulo en las mentes juveniles para el uso de tales bastones psicológicos, que son puerta de acceso a otras sustancias químicas más perturbadoras.

La utilización de la mariguana, bajo la justificativa de ser adictiva, presentada como de consecuencias suaves y sin peligro de mayores perjuicios, con mucha propiedad también denominada hierva del diablo,crea, en el organismo, estados de dependencia, que facultarán la utilización de otras sustancias más pesadas, que dan acceso a la locura, al crimen, en desesperadas deserciones de la realidad, en la búsqueda de alivio para la presión angustiante y devoradora de la paz. Todas esas drogas se tornan convites-soluciones para los jóvenes desequipados de discernimiento, que se les entregan inermes, tumbando, casi irremisiblemente, en sus vapores venenosos y destructores, que solo a mucho coste consiguen superar, después de exhaustivos tratamientos y esfuerzo hercúleo.

Los conflictos, de cualquier naturaleza, constituyen los motivos de presentación falsa para que el individuo se tire al uso y abuso de sustancias perturbadoras, hoy ampliadas con los barbitúricos, la heroína, la cocaína, el crack y otros opiáceos. Y no faltan conflictos en la criatura humana, principalmente en el joven que, más allá de los factores de perturbación referidos, sufre la presión de los compañeros y de los traficantes, que se encuentran en sus grupos sociales con el fin de seducirlos; la rebelión contra los padres,como forma de venganza y de libertad; la fuga de las presiones de la vida, que le parece insoportable; el disturbio emocional, entre los cuales se destacan los de naturaleza sexual…

La educación en el hogar y en la escuela Constituye el valioso recurso psicoterapéutico preventivo con relación a todos los tipos de drogas y sustancias adictivas, desvíos comportamentales y sociales, ayudas psicológicas y otros derivativos.

La estructuración psicológica del ser es su recurso de seguridad para el enfrentamiento de todos los problemas que constituyen la existencia terrena, realizándose en plenitud, en la búsqueda de los objetivos esenciales de la vida y aquellos otros que son consecuencia de los primeros.Cuando se está despierto para las finalidades existenciales que conducen a la autorrealización,a la autoidentificación, todos los problemas son enfrentados con naturalidad y paz, ya que nadie madura psicológicamente sin las luchas que fortalecen los valores aceptados y proponen nuevas metas a conquistar.

Los mecanismos de fuga por las drogas, normalmente producen olvido, fugas temporales o sentimiento de mayor apreciación de la simple belleza del mundo, lo que es de duración efímera, dejando pesadas marcasen la emoción y en la conducta, en el psiquismo y en suma, haciendo desmoronar todas las construcciones de la fantasía y del desequilibrio.

Es indispensable ofrecer al joven valores que resistan a los desafíos de lo cotidiano, preparándolo para los saludables relacionamientos sociales, evitando que permanezca en aislamiento que lo llevará para las fugas, casi sin vuelta, del uso de las drogas de todo tipo,pues esas fugas son viajes para ningún lugar. Siempre se despierta de esa pesadilla con más cansancio, más tedio, más amargura y nostalgia de lo que se haya experimentado, buscando retornar a cualquier precio, destruyendo la vida bajo los aspectos más variados. Por fin, se debe considerar que la facilidad con que el joven adquiere la droga que le agrada, tal la abundancia que se encuentra a su alcance, le constituye una provocación y estímulo, con el objetivo de hacer la propia evaluación de resultados por la experiencia personal. Como si,para conocer su gravedad, el peligro de cualquier enfermedad, fuese necesario sufrirla, buscando su contaminación y dejándose infectar.

La curiosidad que elige determinados comportamientos desequilibrados ya es síntoma de surgimiento de distonía psicológica, que debe ser corregida en el comienzo, a fin de que sea liberado de mayores conflictos o de viajes señalados por perturbaciones de variada orden. En todo ese conflicto y fuga por las drogas, el amor desempeña un papel fundamental, sea en el hogar,en la escuela, en el grupo social, en el trabajo, en todas partes, para evitar o corregir su uso y el comportamiento negativo.

El amor posee el milagroso don de dar seguridad y resistencia a todos los individuos, particularmente a los jóvenes, que más necesitan de atención, de orientación y de asistencia emocional con naturalidad y ternura. Delante, por tanto, del desafío de las drogas, la terapia del amor,al lado de las demás especializadas, constituye un recurso de urgencia, que no debe ser postergado a pretexto alguno, bajo pena de agravarse el problema,tornándose irreversible y de efectos destructores.

Espíritu Joanna de Angelis
Médium Divaldo Franco
Adolescencia y Vida
Traducido por R Bertolinni

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