La espiritualidad de los animales

El médico veterinario paulista Marcel Benedetti, que desencarnó en el 2010, fue pionero en el atendimiento espiritual a los animales. Benedetti también fue uno de los idealizadores de ASSEAMA (Asociación Espirita Amigos de los Animales) que realiza trabajo relevante de concientización. Lea la entrevista exclusiva al portal Nova Era, realizado en el 2009.

-¿La iniciativa sufre o sufrió algún tipo de resistencia del movimiento espirita y/o de los espíritus y espiritualistas?

(…) Las personas contrarias a los tratamientos espirituales en animales no llevan en consideración los resultados ni el consuelo preconizado por el Espiritismo. Pues, aunque los animales no entiendan integralmente lo que les sucede, las personas que se preocupan con ellos se sientes aliviadas también cuando el sufrimiento de sus amigos animales aminora. Entre los espiritualista encontramos más apoyo que dentro del propio movimiento espirita. Parece extraño, pero es la realidad, y es posible que suceda algo de que tal vez el movimiento se arrepienta después, esto es, yo creo que otras doctrinas puedan venir a acoger el tratamiento espiritual a los animales en cuanto algunas personas del movimiento espirita se distraen con su orgullo. Sabemos que no importa quien trabaja con ellos, los animales, a fin de aliviar su sufrimiento, pero sería interesante que el Espiritismo hiciese eso, una vez que la iniciativa partió de dentro del movimiento espirita. Pero, percibo que la resistencia está cediendo. Hay instituciones que abominaban nuestros libros, actuando como si fuesen la Iglesia de otrora. Eso me daba la impresión de que se recreara el Index proibitorum. Exageraciones a aparte, percibo que luego las cosas deben cambiar para mejor…

-¿Cuáles son los casos y/o síntomas de los animales que son llevados a la ASSEAMA? Explique, por favor.

En general, aparecen animales que son llevados después de haber pasado por diversos tratamientos físicos, sin éxito. Los más comunes son los canceres y problemas ortopédicos graves, en que la eutanasia ya había sido sugerida por los médicos que los trataban. Pero surgen animales con problemas de los más diversos, incluyendo los de origen emocional, generados por energías adversas creadas en el ambiente doméstico. Estos son las más difíciles de tratar, pues envuelven cambios energéticos del ambiente en que las personas, necesariamente, precisan cambiar su modo de pensar y actuar.

– ¿El animal sufre la llamada obsesión?

No como ocurre con las personas, pero como una forma indirecta de alcanzar las personas del ambiente en que vive el animal, lo cual, comúnmente, es muy querido por las personas alcanzadas. En general, los espíritus de bajas vibraciones contaminan el ambiente domestico con energías muy densas, que alcanzan a los animales como si fuesen petardos que los hieren profundamente, a punto de enfermar. Es por eso que lo ideal sería que las personas realmente se comprometiesen con el tratamiento, que tiene mucho que ver con ellas también. Algunas no aceptan que haya una parte de responsabilidad en los procesos patológicos que acometen los animales domésticos o cercanos. Entonces, de modo indirecto acaban por sufrir obsesiones, pero no ocurre como si fuesen escudos protectores de sus tutores (llamamos de tutores los que antes eran llamados de dueños), ahorrando sufrimientos. En verdad todos sufren, incluyendo el animal, que es la más inocente de las víctimas.

-¿Cuál es la historia más interesante, o más de una, que usted se acuerde, sobre el trabajo de tratamiento espiritual desarrollado por la ASSEAMA?

La más interesante y la más comentada es la que se refiere a la perrita Natasha, porque fue la primera que más destacó y llamó la atención de las autoridades científicas por el hecho de las curas espirituales. Natasha fue encontrada abandonada, con diversas enfermedades, incluyendo un cáncer, que, según un profesor de una universidad importante de São Paulo, no le permitiría vivir más de una semana. El animal se curó de cáncer (hay comprobación del laboratorio) en tres meses. Y vivió más de un año, cuando murió repentinamente, sin estar enferma. Creo que era su misión llamar la atención de la ciencia. Así como la historia de ella hay innúmeros casos interesantes, como la de una cachorrita que, también indicada para la eutanasia, se recuperó de la paraplejia y anduvo, contrariando todas las expectativas médicas. Podríamos estar horas relatando casos.

En su opinión, ¿Por qué aún existe una falta de respeto tan grande en relación a los animales y, por parte de los espiritualistas, una falta de comprensión mayor al respecto del alma de los animales?

A pesar del asunto no ser nuevo, esto es, el asunto “espiritualidad de los animales” no es nuevo, las personas lo encaran de esa forma porque los animales son considerados seres de segunda categoría. Aun así, creo que la conciencia en relación a ellos, en lo que se refiere a ser nuestros hermanos, está alcanzando niveles más elevados en menos tiempo de lo que ocurrió, por ejemplo, con las mujeres, negros y esclavos, que eran considerados seres de segundo categoría y, por tanto, descartables. En 1866, Kardec precisó publicar un artículo en la Revista Espirita para explicar que las mujeres y los negros tenían alma, así como cualquier hombre blanco. Los negros y las mujeres aun eran considerados como si fuesen animales, y los animales eran considerados como objetos (aún son así considerados legalmente) ¿No es triste saber eso? Entretanto, las personas, a pesar de los pesares, comienzan a percibir las cosas, pues la propia ciencia está demostrando que los animales no son tan diferentes de nosotros como pensábamos. El ADN de los chimpancés es apenas 1,2 % menor que el nuestro. Las seis barreras que nos separan de los animales a punto de considerarlos irracionales se romperán, pues se sabe, hoy, que los animales piensan, sienten y son conscientes de lo que pasa a su alrededor. Ellos transmiten cultura a sus descendientes. Más allá de eso, la ciencia demostró que ellos captan nuestros pensamientos por telepatía. Imagine el sufrimiento de un animal que está a punto de ser abatido, al leer el pensamiento de su verdugo. Creo que en breve la ciencia, y no la doctrina o las doctrinas espiritualistas, promoverán a los animales a punto de considerar que ellos merecen lo mejor de nosotros, y que deberíamos cuidar de ellos como hermanos más mayores que somos, y no explotarlos como mercaderías.

– Para un público que sepa, ya que esta entrevista es publicada en varios medios, ¿cómo puede explicar la existencia del alma de los animales, para que no exista confusión con la metempsicosis?

El termino metempsicosis se refiere a la posibilidad del alma de un ser humano que murió retomar un cuerpo físico en alguna categoría inferior de la evolución, en un cuerpo de un animal, por ejemplo. Sería como si las aguas de un rio pudiesen subir contra corriente y volver al nacimiento. Eso va contra diversas leyes naturales. Sería como si un estudiante de medicina que fuese suspendido en Fisiología tuviese que volver al curso primario, para comenzar todo otra vez, hasta aprender Fisiología. Sería una pérdida de tiempo. Lo ideal será repetir solo la materia de Fisiología y parar el curso temporalmente. El alma del animal es semejante al de cualquier otro, de cualquier otro ser del Universo. Nada nos diferencia de esos espíritus, que hoy se encuentran en la fase de animalidad, excepto por el hecho de que tenemos conciencia de Dios y ellos aun no la tienen. Pero somos todos espíritus en evolución. Podríamos hacer una comparación con los estudiantes: nosotros somos aquellos que están en el curso superior (en medio del curso, pues aún falta mucho para formarnos), en cuanto esos otros espíritus, hoy en la fase de animales, están tal vez en curso medio. Los vegetales en el curso básico; y los minerales, en “párvulos”. Un día seremos arcángeles, y los otros seguirán los mismos caminos que nosotros. Si los ayudamos, estaremos no solamente ayudándolos a evolucionar, sino también a nosotros, pues estaremos poniendo en práctica lo que aprendimos sobre caridad y amor al prójimo. Jesús dijo que amemos a nuestro prójimo, y los animales son nuestros hermanos (hijos del mismo Padre), y Gandhi dijo que todo lo que vive es nuestro hermano.

Escrito por Manoel Fernandes Neto

Extraído de la Revista Cristã de Espiritismo
Traducido por Jacob

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