Receta para ser fuerte

¡Increíble!

¡Aquel hombre pasó cinco días perdido en el desierto, sin agua, sin alimentación, sin refugio! ¡Y no murió! ¡Un prodigio de resistencia!

En el hospital, aun débil, pero recuperándose, se vio rodeado de personas interesadas en su secreto. ¿Cómo pudo sobrevivir? ¿Dónde encontró recursos para sustentarse? El hombre sonrió, bien humorado, y respondió:

-¡Simple! Oraba a cada momento. ¡La oración fue mi sustento, mi tabla de salvación!

***

Amigo lector. En todas las situaciones, donde estés, conversa con Dios. Como el hijo que busca la ayuda de su padre, habla de sus anhelos y esperanzas. Comenta sus angustias y problemas. Abre tu corazón y Él te sustentara en las luchas del Mundo, ayudándote a hacer lo mejor.

¡Con Dios todo es más fácil!

Richard Simonetti
Traducido por Jacob

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