Confiando y sirviendo

¡Cuántas veces la nave de nuestras tareas es forzada a romper la marea alta!…

No importan dificultad, ventarrón, tormenta, amenaza…

Seguir siempre en busca del puerto seguro de nuestros objetivos.

Cuanto más nos sustentamos firmes en el dominio de la unión, más amplios serán los recursos para desenvolver la obra.

Urge reconocer que tenemos, por la frente, numerosos deberes que cumplir, claramente, en el sector de la divulgación de nuestros principios.

En ese sentido es forzoso observar que los agentes de la perturbación y de la agitación crean el clima adecuado al trabajo que nos compete.

Nunca nos desanimemos, por eso, delante de luchas y desconsideraciones, conflictos y dificultades.

Abstengámonos siempre de participación en el choque de las fuerzas habituadas a la sombra y sin aprovechar los momentos de indagación para responder cierto.

Allá afuera, en el plano externo de nuestra construcción espiritual, que la tempestad ruja y avance… mientras que, por dentro de nuestra edificación, haya entendimiento y luz suficientes a fin de que los caminos que quedan por recorrer se hagan claros.

Las dificultades y crisis nos ofrecen la medida exacta del servicio a erguirse, con las sugerencias necesarias para el levantamiento del bien.

Que otros arrastren a la arena de la discusión y del amargor los temas de la inquietación y de la gula mental.

De nuestra parte, estemos en aquella actitud de oración y vigilancia, es decir, confiando y sirviendo en nombre del Señor.

Espíritu: BATUÍRA
Médium: Francisco Cândido Xavier
Del Libro: “Mais Luz” – Edición GEEM

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