Jesús y el espíritu del mal

Los cristianos de todos los tiempos conocieron las embestidas perversas del espíritu del mal, que los agredió y los sacrificó, en actos indignos, con el objetivo de dificultar su dedicación al Maestro Jesús. Al principio, él estuvo siempre activo persiguiendo al Maestro, a través de instrumentos propios, que eran: los fariseos, los saduceos, los sacerdotes y los individuos mezquinos que intentaron crearle dificultades, instigando a las fuerzas dominantes para que le impidiesen el Sublime Ministerio. Conociéndolo de cerca, al Amoroso Amigo de los que no tenían amigos, se trasladaba de ciudad a cada nuevo ataque, enseñando el mensaje libertador en esas continuas jornadas cuando la situación en cada lugar se hacía insoportable, porque su hora aún no había llegado…

Innumerables veces, embestían contra Él a través de los obsesos que encontraba y liberaba. En otras ocasiones, se presentaba en la hipocresía y sordidez moral de aquellos que intentaban confundirlo con sus sutilezas criminales, para que sus palabras parecieran equivocadas, a fin de crearle situaciones insoportables. Prácticamente, en todo lugar, el Sublime Cantor lo encontró, (al espíritu del mal), disfrazado o no, siempre hostil e insidioso, valiéndose de todos aquellos que le permitían la sintonía enfermiza. Beneficiarios de su misericordia y compasión, incluso los mismos compañeros afectuosos del colegio galileo, se volvieron instrumento de ese cruel verdugo, que el Señor venció en todos los lances, cumpliendo con la misión para la cual había venido. No obstante, en la Jerusalén alucinada, fue ese desdichado enemigo quien enloqueció a la masa confusa e ignorante, después de envolver a los envidiosos del sinedrio que convivían mental y emocionantemente con él. Pero en aquel momento ya se encontraba concluida la preciosa jornada, su instante para el holocausto por Amor había llegado y Él permitió que aconteciese el más trágico y horrendo homicidio de la historia…

Sus acusadores y manifiestos enemigos no eran sólo desconocidos, pues muchos de los que estaban allí habían sido beneficiados por sus dádivas, pero se encontraban asalariados por los criminales intelectuales que los contrataron: los doctores, los explotadores de la ignorancia del pueblo…

Incluso hasta aquel que lo vendió, así como aquel otro que lo negó, fueron víctimas de las estratagemas infames de aquel espíritu rebelde y desventurado. Pero, conociendo su fuerza ingrata, el Divino Benefactor había recomendado vigilancia y oración a los amigos como terapias preventivas y en el mismo Getsemaní los amonestó para que orasen en vista del peligro que rondaba y que enseguida se transformaría en un abismo de sombra y de dolor… No obstante, Su Amor incomparable, conociendo su locura, rogó al Padre que lo perdonase, porque el agresor no sabía lo que estaba haciendo a través de los vengativos de los que se valía. De ese doloroso modo quedó la lección para que todos se percatasen del mal, conforme quedó expresado en la súplica contenida en la Oración dominical. ¡Y ese espíritu del mal, legión o Tinieblas, continúa en actividad constante en el Mundo!

Resurge, ese terrible enemigo, después de la muerte y resurrección del Maestro, en el asesinato de Esteban, cuando Saulo, enfermo del alma, se dispuso a perseguirlo por medio de sus seguidores, prosiguiendo con otros execrables crímenes ejecutados entonces: censura, exilio, muerte… No obstante, poco después de que Jesús se le apareció y lo convocó para el ministerio, helo aquí de nuevo, actuando ahora contra aquel de quien se había valido, usando todas las posibles e imaginables estratagemas para disuadirlo de la renovación, de la prédica, de la vida nueva…

Abandonado, bajo la continua sospecha de los compañeros cristianos, perseguido de manera inclemente, apedreado, exiliado, considerado muerto; pero, a él nada lo desanimó y consiguió vencer al enemigo con elevación. Por fin, por todo el bien que esparció, fue decapitado en Roma, en las aguas salvianas de la Vía Apia, en una victoria grandiosa contra el incriminado espíritu del mal. A lo largo de la historia, particularmente en la edad media, él prosiguió combatiendo en mala lid, llevando a juicios arbitrarios y penas absurdas a todos aquellos que eran fieles a Jesús, después de vencer por la vanidad y presunción aquellos otros que se decían sus representantes en la Tierra…

Juan Huss, Jerónimo de Praga, Galileo, Giordano Bruno y, ¿cuántos otros?, científicos e inspirados artistas, todos aquellos que podrían mejorar el Mundo y vencer la sombras dominantes, sufrieron su saña venenosa. Allan Kardec, el nuevo embajador de los Cielos, experimentó también, en las carnes del alma, las espinas y estrangulamientos, mediante las calumnias, las persecuciones y ardides sórdidos, hechos por aquellos que se complacen en la ignorancia de la verdad, al servicio de la locura. Él prosigue, aparentemente vencedor en muchas tentativas contra el bien, el progreso y las acciones ennoblecedoras…

Los nuevos cristianos, los Espíritas, que están intentando seguir a Jesús y traer de vuelta sus incomparables lecciones, son hoy su blanco preferido. Odiados por los extraños y perseguidos por compañeros de la misma grey, son crucificados en la calumnia, en la burla, en la desmoralización, en los enfrentamientos difíciles, a fin de que abandonen la mies, que quedaría despoblada y su sementera perecería enseguida por falta de cuidados. La habilidad de las tinieblas es fuera de lo común, pues, usando la inteligencia dirigida a sus fines macabros, siempre encuentran instrumentos apropiados para alcanzar los objetivos a los que se dedica. Esos instrumentos están en lo íntimo de las criaturas y con sus imperfecciones morales, que las vuelven de manejo fácil y seguro para ella, y los que son tentados sucumben a los perversos objetivos. Además, enfrentado a los médiums, que son más sensibles, les crean situaciones vejatorias, les transmiten ideas pesimistas, temerosas, inculcándoles la desconfianza y la sospecha, afligiéndolos… Continuamente los amenaza, los agreden, los atormentan…

Si estás al servicio de Jesús, en la Doctrina Espírita, o donde quiera que estés, no te dejes amedrentar por los desafíos que se te parezcan superiores a tus fuerzas, con la oración y la vinculación al Maestro nada es más poderoso que el Amor que te sustenta en todas las ocasiones. Si fuera necesario sufre en silencio, disculpando a aquel que te crucifica, porque él también está crucificado por las tinieblas, aunque no se dé cuenta en ese momento… Aún no llegó tu hora de liberación y, todo cuanto te acontezca de doloroso y aflictivo, mantenlo como el rescate que te es necesario, avanzando, jovial, y feliz, porque estás bajo el asedio no victorioso del mal. Persevera en la labor, porque eso pasará enseguida, y aquellos que se hicieron tus adversarios, también serán invitados, en el momento apropiado, a la renovación y al trabajo de auto iluminación, mientras tú estarás ascendiendo. El espíritu del mal solo será vencido por el Espíritu del Bien, que es Jesucristo.

Espíritu Joanna de Ángelis.
Medium Divaldo Franco

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