Entrevista Divaldo “S.O.S Familia”.3

PREGUNTA:

¿Quiere decir que esa historia de almas hermanas murió?

DIVALDO:

Cuando el matrimonio ocurre entre almas afines no suceden tales dificultades. Según la teoría de las “almas gemelas”, las varias uniones por el matrimonio, cuando no son exitosas, se vuelven pruebas recíprocas, preparándolas para futuros cometidos mejores.

PREGUNTA:

Divaldo, una pregunta sobre comportamiento. ¿Cuál debe ser la posición del joven espirita delante de la práctica sexual antes del matrimonio?

DIVALDO:

Es una pregunta muy controvertida, porque es un problema de conciencia. Por más amplitud que me permita, no consigo concebir el sexo como parte de una vida promiscua. El estómago, cuando se come demás, tiene indigestión. Cualquier órgano de que se abusa, sufre el efecto inmediato. El problema del sexo es la mente. Se creó el mito que la vida fue hecha para el sexo, y no este para la vida. Después de la revolución sexual de los años 60, el sexo salió del aparato genésico para la cabeza. Solo se piensa, habla, respira sexo. Y cuando no funciona, por agotamiento, se parte para los estimulantes, como mecanismos de fuga, lo que demuestra que el problema no es de él, y si de la mente viciada.

Si el problema fuese del sexo, las personas “saciadas” serian todas felices, lo que, realmente no se da. O la criatura conduce el sexo, o este la arruina. O se disciplina el estómago, o se muere de indigestión. He aprendido, con la experiencia personal y con la adquirida en nuestra comunidad, que el sexo antes del matrimonio constituye un mecanismo de desequilibrio. Incluso porque, con tanto sexo antes del matrimonio, ya no se hace necesario casamiento después del sexo.

Veo perfectamente natural, aunque no justifica que ni estimule, que la persona, en un arrebatamiento afectivo, en un momento, realice una comunión sexual. No encaro eso como escándalo, porque el sexo, como cualquier departamento orgánico, es sector de vida. Lo que me parece grave, es que a ese momento de arrebatamiento se sucederán otros, como la sed de agua del mar, que, cuanto más se bebe más sed se tiene.

Conozco casos de frustraciones sexuales terribles, de neurosis, psicosis, porque las personas fueron traicionadas en sus sentimientos profundos, por el abandono a que fueron relegadas.
Sugiero al joven espirita la actitud casta. Una actitud casta no quiere decir exenta de comunión carnal, pero si, de respeto, de pureza. Colocar el sexo en el lugar y el amor encima del sexo que, moralizado por el amor, se sabe cuándo, cómo y dónde actuar.

Cuando se ama, no se lanza al otro a la ruina. El sexo, antes del matrimonio, debe ser muy bien estudiado, porque, bajo la alegación de que se “tiene necesidad”, de él, no se vuelva vulgar. Cada consciencia elige para el prójimo lo que le gustaría que el prójimo eligiese para sí.

Joanna de Angelis
Médium Divaldo Franco
Extraído del libro “S.O.S Familia”
Traducido por R Bertolinni.

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