Vida y valores (El trabajo en equipo)

El trabajo es una de las más antiguas adquisiciones de la Humanidad. Desde que el hombre es hombre en el mundo, él está relacionado al trabajo. Encontramos, si nos basamos en los textos bíblicos, que, desde los primeros seres, el trabajo existía. Pero la Biblia judaica nos trae una connotación curiosa de trabajo, parece que trabajo es una cosa negativa porque, según el texto, el Señor Elohim determino que, a partir de la expulsión del paraíso, Adán y Eva deberían ganar la vida con el sudor de su frente. Eso fue interpretado como siendo una cosa negativa, cuando determinaba el periodo de madurez del ser humano, cuando ya saldría de las manos de quien lo conducía, para vivir en plenitud en la medida de su libre albedrío.

En la vieja Roma, había un tipo de castigo que se imponía a los detenidos, que eran amarrados en tres palos, como aquello que conocemos, en las sociedades de ahora con el nombre de “pau-de-arara”, en los presidios antiguos que los utilizaban. En Roma, ese castigo en que el preso era amarrado en tres palos y el cuerpo suspendido en él y sufriendo por el peso del cuerpo, las extremidades atadas a los palos, se pasó a admitir que aquel sufrimiento, aquel sacrificio era comparable al esfuerzo para mantener la vida. Como aquellos tres palos eran llamados en latín de tripalum, de tripalum nace la palabra trabajo. A partir de ahí se admite que trabajo es sufrimiento, que trabajo es dolor, que trabajo es dificultad. No obstante, Jesús Cristo a Su tiempo establece: Mi Padre trabaja siempre y yo trabajo también.

El libro de los Espíritus nos habla que trabajo es una Ley Divina, la Ley del trabajo. Si Dios trabaja siempre, si Jesús Cristo trabaja también, es obvio que para nosotros, los hijos de Dios, será una honra trabajar, como trabaja nuestro Padre. No obstante, para que el trabajo fluya mejor, para que él realice cosas más amplias y más provechosas, sería importante que nos uniésemos a otras personas. Distribuir tareas, distribuir trabajos, en función de las habilidades de esas personas.

Hay criaturas que no consiguen trabajar en grupo. Es su temperamento, es de su psicología individual trabajar solos. De entre esos que les gusta trabajar solos, hay aquellos que realizan trabajos grandiosos, que consiguen inspiraciones hermosas cuando trabajan solos. Pero todos podemos admitir que en el trabajo cotidiano que realizamos, sería tan importante si pudiésemos contar con un equipo. Aunque fuese pequeño el equipo, sería muy bueno.

Ya vemos en la estructura de la familia el trabajo en equipo porque, muchas veces, la madre está cuidando de los críos en casa, el marido está en el trabajo profesional, ganando su pan diario. Si la esposa precisa salir también para ganar el pan diario fuera del hogar, contrata servidores domésticos para ayudarla, a ella y al marido, en ese trabajo de cuidar de la casa y de los críos. Vamos formando un equipo. Marido, mujer, empleados, todos en función de aquel hogar, de los niños, de los hijos, del servicio. Tenemos ahí un trabajo en equipo. Al final, cada cual consigue su salario y está hecho el trabajo en grupo.

Es muy importante, entonces, que pensemos en la utilidad de aprender a cambiar con las personas nuestras experiencias, trabajando en equipo. Imaginemos una emisora de radio, una emisora de televisión, una única persona no daría cuenta de todo el recado. Entonces, tenemos los técnicos de sonido, los figurantes, los locutores, aquellos que trabajan con toda la parafernalia electrónica, en una emisora de radio, los cámaras en la televisión. Y todo el personal que forma una lista enorme de trabajadores para que las cosas funcionen. En una escuela, los profesores, los directores, los inspectores de alumnos, los sirvientes, para facilitar la realización de aquel menester. Comenzamos a entender como es útil trabajar en equipo, muchas veces, como es indispensable trabajar en equipo. Pero, es importantísimo que, en ese trabajo en equipo, aprendamos a entendernos, a respetarnos, respetar los límites y las posibilidades de unos y de otros para que nuestro trabajo se realice para aquello para lo que vino.

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Ciertamente fue pensado en la importancia del trabajo en grupo, de trabajo en equipo, que el Creador nos colocó aquí en la tierra, cada cual con una habilidad diferente. Es cierto que, las veces, encontramos individuos que hacen muchas cosas, que son carpinteros, electricistas, bomberos, albañil, ellos propios, pero es muy raro. La mayoría de la Humanidad se interdepende, cada individuo depende del trabajo que otro sabe hacer. Tenemos el panadero, el carnicero, el sastre, el médico, el abogado, el ingeniero, en una misma sociedad, queriendo decir que nosotros no conseguimos vivir en sociedad si aquello de que necesitamos no puede llegar hasta nosotros, por las manos de sus respectivos operarios, de sus profesionales. Ese es un trabajo en equipo. Aquello que la Humanidad tiene que realizar en pro de un mundo mayor, un mundo mejor, en pro de ella misma, solo en equipo. Jamás conseguiremos elevar la condición del mundo, solitariamente.

Percibimos que si miramos ese aspecto de la vida espiritual, encontraremos Francisco de Asís reunido en torno a él, en la sombra, un equipo de amigos suyos, de servidores del bien, criaturas que tenían su mismo ideal. No obstante pensaban por sí mismos, cada cual tenía su ideal ligado al ideal de Francisco y de Clara de Asís. Clara se hizo acompañar de un grupo de mozas, jóvenes mujeres. Francisco de jóvenes, un grupo de mozos, de hombres que adoptaban aquella visión de un mundo franciscano y, gracias a esos trabajos, conocemos hoy, todo cuanto se volvió legado de Francisco de Asís o, si quisiéremos, de San Francisco de Asís y de Clara o Santa Clara. Sus Órdenes, sus trabajos permanecen hasta la actualidad de los días. Pero, al mismo tiempo, el más notable hijo de Dios que ya llego a la Tierra, Jesús de Nazaret, no realizó lo que realizó, a solas. Se acercó a doce hombres, doce criaturas, que podrían expandir la propuesta, el mensaje que Él vino a traer de parte de nuestro Padre Celestial, demostrando que El valorizaba el trabajo en equipo. El hecho de Él valorizar el trabajo en equipo no significaba que Él no necesitase de, en algún momento estar a solas, como Él hizo. La misma cosa sucede con Francisco, la misma cosa con Antonio de Padua. Teresa de Ávila, una de las más notables místicas de Europa, tenía su equipo de trabajo.

Desde hace mucho tiempo, las personas sintonizadas con el Espiritualidad realizaron sus menesteres con su equipo. Pero, repetimos, había momentos en que Jesús Cristo necesitaba estar a solas, había momentos en que Francisco precisaba estar a solas y Teresa de Ávila también. El hecho de trabajar en equipo no nos quita la privacidad de nuestro momento personal, individual y solitario. Hay momentos en que yo quiero pensar alguna cosa por mi mismo para después llevarlo al equipo. Ningún problema, pero yo quiero llevarlo al equipo para que el comente conmigo, analice conmigo, evalúe y verifique junto a mi si aquello que yo pienso, si aquello que yo llevo, es plausible o no.

Cuando pensamos en el bien de la Humanidad, cuando nos referimos al progreso del mundo y decimos que, gracias al país tal o al país cual, al Presidente X o el Presidente Y es que el mundo está en guerra, es que el mundo está loco, es que el mundo está pasando hambre, esto, aquello, estamos con este discurso estableciendo que la paz del mundo no puede partir de una criatura sola. Tiene que partir de los gobiernos del mundo. Necesita partir de los ciudadanos del mundo.

Nosotros, todos reunidos en esa marcha por el bienestar de nuestro planeta. De ahí, cuando el padre, la madre, los profesores, dialogando con sus niños, o con sus jóvenes, les van mostrando el valor de cuidar de la naturaleza, de los animales, de los bosques, de las plantas, de los manantiales y eso es un trabajo en equipo, estamos atendiendo a los propósitos de la Divinidad, para que, hoy, mañana, nuestro planeta brille. Porque más tarde o más temprano, todos seremos ángeles y los ángeles, los doce Espíritus del Señor trabajan en equipo. Por esto, vale la pena estructurarnos en un equipo para aprender con él a servir mejor.

Raúl Texeira.

Transcrição do Programa Vida e Valores, de número 193, apresentado por Raul Teixeira, sob coordenação da Federação Espírita do Paraná. Programa gravado em janeiro de 2009. Exibido pela NET, Canal 20, Curitiba, no dia 4 de julho de 2010. Traducido por Jacob

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