Libertad natural

825 – ¿Hay posiciones en el mundo en que el hombre pueda vanagloriarse de gozar de una libertad absoluta?

– No; porque todos os necesitáis unos a otros, así los grandes como los pequeños.

826 – ¿Cuál sería la condición en que el hombre podría gozar de libertad absoluta?

– El ermitaño en el desierto. Desde el momento en que se reúnen dos hombres, tienen derechos que respetar y no tienen, por consiguiente, libertad absoluta.

827 – La obligación de respetar los derechos ajenos, ¿quita al hombre el derecho de pertenecerse a sí mismo?

– De ningún modo, pues es un derecho que procede de la Naturaleza.

828 – ¿Cómo pueden conciliarse las opiniones liberales de ciertos hombres con el despotismo que con frecuencia ellos mismos ejercen en su casa y con sus subordinados?

– Tienen la inteligencia de la ley natural; pero está neutralizada por el orgullo y el egoísmo. Comprenden lo que debe ser, cuando sus principios no son una comedia representada calculadamente, pero no lo hacen.

– ¿Les serán tomados en cuenta en la otra vida los principios que han profesado en este mundo?

– Cuanta más inteligencia tenga el hombre para comprender un principio, menos excusable es de no aplicárselo a sí mismo. En verdad os digo, que el hombre sencillo, pero sincero, está más adelantado en el camino de Dios que el que quiere parecer lo que no es.

Allan Kardec
Extraído del libro «El libro de los Espíritus»

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