El retrato de Emmanuel

“La figura del médium Francisco Cândido Xavier se agiganta ante nuestros ojos, en la medida en que conocemos un poco más de su vida y de todos los acontecimientos en los cuales participó.

Encontramos un testimonio interesante de un joven pintor sobre su contacto con Chico, publicado en una revista llamada “La Centella”, el genial compositor austríaco editada en el año de 1948. El artista se llama Delpino Filho y era conocido y admirado en toda Minas Gerais. Él recibió una invitación para ir a Pedro Leopoldo, con la finalidad de pintar el retrato de Emmanuel, el mentor espiritual de Chico.

Al llegar a la referida ciudad, un poco antes de iniciar los trabajos en el Centro Espírita “Luis Gonzaga”, el médium atendió a Delpino, apenas repasando algunas pocas informaciones sobre el espíritu que lo orientaba, agregando que, después de la reunión, él iría al hotel, para conversar. Pero el artista, al encontrarse a solas, recibió la visita de un señor, que decía llamarse Humberto, también presentándose como médium espírita. Ellos mantuvieron una larga conversación discurriendo sobre hechos de la Doctrina Espírita.

En el transcurso del diálogo, el pintor comenzó a diseñar como si rayase el papel. La impresión que tenía era que su mano estaba siendo guiada por una fuerza incoercible. ¡Y consiguió ejecutar aquel trabajo en apenas dos horas! Al terminar, el Sr. Humberto, muy sorprendido, observado admirado la obra, dijo que él acababa de pintar el retrato de Emmanuel, el abnegado espíritu que acompañaba y orientaba a Chico Xavier. Después de la reunión del Centro Espírita “Luis Gonzaga”, el médium fue hasta el hotel donde se encontraba hospedado Delpino y éste le presentó el retrato que había sido pintado simultáneamente a la realización de la reunión en el Centro. Y Chico confirmó, para asombro del artista, que aquella figura tan bien retratada en el lienzo era realmente la de Emmanuel, de la forma como el benefactor se le aparecía en videncia…

El joven quedó muy intrigado con el hecho, pues no era espírita, apenas había leído el “Parnaso de Além-Túmulo” y además, ni siquiera sabía quién era Emmanuel…

Sin embargo, reconoció haber recibido la presencia de una extraña influencia en el momento de la concepción de la obra. Esta es, resumida, la historia del retrato de Emmanuel tan conocido entre nosotros, que estamos profundamente agradecidos y reconocidos a este espíritu que tanto ha hecho por la Doctrina Espírita, en la reviviscencia del Evangelio del Señor”.

Del libro “Chico Xavier Para Siempre”, de Marcia Q. S. Baccelli, Cap. 38, Didier. Anuario Espirita 2009

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