Perdonad

Hagamos una reflexión en torno a los objetivos esenciales de nuestra existencia en la Tierra, y preguntemos de manera profunda y significativa:

-¿Qué quieres que haga, Señor?

Cuando Él se apareció en las puertas de Damasco a su enemigo, su pregunta estuvo caracterizada por la ternura:

-Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues?

¡Cuántas veces repetimos esa misma pregunta, porque el dolor se refugió en nuestro corazón, porque el sufrimiento se apoderó del país de nuestra alma! Saulo, mientras tanto, tuvo la sabiduría de preguntar, por su parte, al Señor. Se trataba del siervo que encontraba a su amo, del esclavo que encontraba a su Señor.

-¿Qué quieres que haga?

Él respondió:

-Ve a Damasco, y allí te dirán qué debes hacer.

Damasco, hijos del alma, es un sector de nuestra conciencia. Dirijámonos a nuestra conciencia y descubramos qué nos corresponde hacer, en relación con los desafíos que están delante de nosotros.

Jesús vino para que tuviésemos vida, y vida en abundancia. Y nos ofreció, en holocausto, su vida. No temáis a aquel que permanece en el mal. No puede haceros ningún mal, mientras no aceptéis el desafío de su atrevimiento. Con Jesús, aprended a permanecer en el bien. El dolor que a todos nos asedia, no es más que un accidente de nuestro recorrido, que nos estimula a la madurez espiritual.

Sin vestigios de masoquismo, bendigamos al dolor que nos libera, porque pone en evidencia la fragilidad del cuerpo en el cual estáis, y la debilidad de las fuerzas morales, que a todos nos caracteriza. Somos generados por la divina Luz. Permitamos que el Dios interno se expanda y consiga derrotar por completo a las tinieblas.

¡Id y amad! ¡Partid de aquí con el alma repleta de esperanza, y perdonad! Incluso a aquel que pareciera no ser merecedor del perdón, perdonadlo porque os hará bien.

La Justicia Divina, a su modo y en el momento oportuno, propiciará la rectificación del infractor. Mientras tanto, a vosotros y a nosotros nos corresponde perdonar siempre, sin cesar.

Los Espíritus espíritas que se encuentran aquí, en nombre de la brasilidad espiritual distribuyen, enternecidos, energías saludables sobre todos vosotros que nos habéis escuchado, donde quiera que estéis, y que acompañáis este momento en que concluye otra etapa, que ofrece iluminación para que las conciencias salgan de aquí modificadas por el Espíritu de Cristo, vosotros que tenéis la honra y la gloria de conocer a Jesús. Y cuando alguna noche os parezca excesivamente tempestuosa, buscad a la Estrella de primera magnitud que es Jesús, y seguid su rumbo, para que al fin Él se instale a vivir en vosotros.

¡Mucha paz, hijos del alma!

Son los votos del servidor humildísimo y paternal de siempre.

Bezerra

(Mensaje psicofónico del Espíritu Bezerra de Menezes, a través del médium Divaldo Pereira Franco, en el cierre de la 60ª Semana Espírita de Vitória da Conquista, Bahia, Brasil, el día 08/09/2013.) Enviado por Marta Gazzaniga.

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