Vida y valores (El reloj)

Apenas comenzó el iluminismo en Europa. El mundo se agitaba delante de esa nueva concepción de vida, de mundo, de arte, de literatura y todo lo que más existe. El iluminismo derramaba sobre toda la sociedad sus variadas inclinaciones para un estilo especial de ver el mundo. Fue exactamente en esos comienzos del periodo iluministas de Huygens, Christiaan. Huygens que consiguió inventar el reloj de péndulo.

El mundo ahora conocía, a partir de Huygens, una forma de marcar el tiempo, bastante diferente de las formas utilizadas hasta entonces. Las criaturas conocían el reloj de sol. Pero el reloj de sol estaba en la dependencia de los periodos del año. En aquellos periodos en que el día era más amplio, teníamos un determinado número de horas marcado por el reloj de sol. En los periodos invernales, cuando los días son menores, ya estaba perjudicada la lectura por medio del reloj solar. Huygens tuvo esa idea de inventar un artefacto pendular, después del descubrimiento de Galileo Galilei.

El notable genio Galileo, observando un péndulo que pendía de una columna y que se movía, en su movimiento, se dio cuenta, después de observar prolongadamente, que el tiempo desarrollado por el péndulo, el tiempo que el péndulo llevaba del centro del equilibrio a una de las extremidades de su movimiento a otra, era siempre el mismo. Ese equilibrio pendular hizo que Galileo fuese el gran descubridor de esa peculiaridad de los péndulos. Y esa peculiaridad de los péndulos permitió a Christiaan Huygens la construcción del primer reloj pendular.

Al final de cuentas, todos nosotros ya podemos imaginar lo que significa para la ciencia, por ejemplo, leer el tiempo, sin ninguna variación incomoda. El tiempo, que es una de los grandes vértigos de los científicos, tiempo y espacio, ahora, al menos, podría ser sufrido sin tantos problemas, a partir del reloj pendular de Huygens.

Todos imaginamos lo que es el tiempo, pero esa grandeza que imaginamos, es muy difícil de ser establecida, cuantificada. ¿Qué es el mismo tiempo? Para la Ciencia, para la Física, el tiempo puede ser ese intervalo que existe entre una ocurrencia y la ocurrencia inmediatamente siguiente. Ahí está el gran problema: ¿Cuál es la ocurrencia inmediatamente siguiente? Entonces tenemos que usar un sistema discreto, cosas observables, para establecer el tiempo. Cuando miramos el tiempo que el reloj marca, percibimos que él es diferente de otro tipo de tiempo. El tiempo que la mente marca. Basta recordar de que, cuando salimos de vacaciones, por ejemplo, nuestras vacaciones ya fueron debidamente vividas, gozadas en nuestra intimidad. Ya sabemos cómo serán nuestras vacaciones aun no disfrutadas. Decimos por ejemplo: Tendré vacaciones este fin de año. Voy a pasar tantos días con el abuelo, viajaré para tal lugar, compraré tal cosa y, cuando llegue a casa, comenzaré a trabajar. Ahora, en nuestra cabeza, ya disfrutamos las vacaciones, ya fuimos, ya volvimos. Pero ahora tenemos que esperar todo el trayecto del reloj físico, que establece el calendario. Entonces, nos damos cuentas de que existe un tiempo físico, que el reloj marca, y un tiempo psicológico, que marcamos en nuestra intimidad.

* * *

Nuestras existencias son regidas básicamente por un tiempo físico. Nacemos y, a partir de ahí, se cuenta nuestro tiempo. Conmemoramos las fechas a partir de ese resultado. Conmemoramos el primer aniversario de nuestro hijo, el segundo, el tercero, el décimo año de ese niño. Vamos así marcando de año en año, el tiempo en que se vive en el cuerpo físico. Al mismo tiempo, el cuerpo físico va marcándose el pasaje del tiempo, por sus transformaciones. El niño que no hablaba, pasa a hablar, que no andaba, comienza a caminar. Muchas cosas que él no conseguía hacer, ahora ya tiene autonomía para hacerlo, en la medida en que pasa el tiempo.

El raciocinio que, en la fase infantil, es eminentemente lúdico, imaginativo, objetivo, concreto, el tiempo pasa y nuestro hijo, se aproxima a la adolescencia, ya consigue reflejar, raciocinar de manera subjetiva. Ya consigue subjetivar las cosas. Tiene habilidad de salir del mundo de las cosas concretas, el mundo representado solamente por las cosas que vemos, que tocamos, que olemos, que comemos, para imaginar, de forma ordenada, de forma raciocinada. Cuando comenzamos a pensar en el cuerpo y la mente nos vamos dando cuenta del pasar del tiempo, tenemos que percibir que, al considerar la existencia de esas dos dinámicas temporales, un tiempo físico, marcado por el reloj y un tiempo interior marcado por la mente, vale la pena considerar como estamos utilizando el tiempo de nuestra vida. ¿Cómo estamos utilizando ese tiempo por el cual pasa nuestro cuerpo? ¿Qué hacemos de cada año de vida? ¿Estudiamos? ¿Practicamos deportes? ¿Desarrollamos habilidades físicas, intelectuales, artísticas, culturales? ¿Formamos familia? ¿Criamos hijos? ¿Construimos, viajamos? ¿Cómo estamos utilizando ese tiempo físico de nuestra existencia?

De acuerdo con el modo como estemos usando ese tiempo, seremos exitosas o no, en nuestra caminada humana. Y ese tiempo interno, que marcha con mayor rapidez que el tiempo del reloj, ¿Qué estamos haciendo con él? ¿Cuánto tiempo ocupamos de nuestra mente pensando en cosas buenas, pensando en cosas, malas, maquinando la traición, el crimen, el desorden, alboroto, la desestabilización de otros? ¿Cuánto tiempo llevamos pensando la mejor manera de ayudar a los niños que están sueltos y sin nadie en las calles? ¿Los mayores están abandonados en las cunetas, la carencia, esa juventud drogadicta que vaguea por las madrugadas, entre pinchazos, tras copas y sexo? ¿Que consigue nuestra mente elaborar, que pueda vivir en beneficio de esas criaturas? ¿Cuál es el libro que estamos pensando en escribir? ¿Cuál es la música que queremos cantar? ¿Cuáles son los tipos de asuntos que valoramos? ¿Cuál es el teatro que me gusta, las películas por los cuales me apasionó, las letras y las músicas que me conmueven? ¿Qué es eso que dinamiza mi mundo interior y que me da fuerzas para vivir? ¿Cuáles son los amigos que tengo, que esfuerzo hago para conquistar amigos? ¿Cómo los conservo? ¿Cómo soy de amigo con mis amigos? ¿Cómo trato a mi esposa, mi marido, mis hijos, mis padres? ¿Cuál es la consideración que yo tengo por ellos? ¿En que cuenta tengo mi trabajo, en que cuenta tengo mi religión? ¿Son cosas serias para mí o son pasatiempos de los cuales me valgo, para que yo tenga un determinado estatus social, para que yo tenga una representación social, para que yo no sea diferente a los otros?

Importantísimo es saberlo, en ese gran reloj del universo, como pendulamos nosotros, para qué lado vamos, de qué lado venimos.

Raúl Teixeira.

Transcrição do Programa Vida e Valores, de número 205, apresentado por Raul Teixeira, sob coordenação da Federação Espírita do Paraná. Programa gravado em agosto de 2009. Exibido pela NET, Canal 20, Curitiba, no dia 05.09.2010. Traducido por Jacob

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Volver arriba