En los momentos graves

Delante de alguna desilusión que te impulse a perder el incentivo para el trabajo…

Delante de la incerteza que te visite, apuntándote las tentaciones y riesgos que te amenacen…

Delante de cambios imprevistos que te obliguen a pensar y a delibrar sin el puntal de afectos con los cuales ya no cuentas…

Delante de la crítica destructiva que te induzca a desistir de cooperar en la oficina del bien…

Delante de seres queridos que te dejen a solas, sin conmiseración por tu sed y necesidad de compañía…

Delante de palabras impensadas, partidas de personas estimables que te hagan sumergirte en un pozo de amargura…

Delante del cuerpo enfermo y abatido que te lance el pensamiento en el desierto de la tristeza y de la inseguridad…

Cuando la muerte reduzca al silencio la voz de aquellos que se te hagan queridos…

Cuando cualquier sufrimiento te sacuda los recesos de la propia alma, entrégate a la fe, refúgiate en Dios, piensa en Dios, confía en Dios y espera por Dios, porque, encima de todas las tempestades y caídas, tribulaciones y desengaños Dios te sustentará.

Espíritu Emmanuel

Médium Francisco Cándido Xavier
Del libro “Confía y sigue”

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