La crisis y usted

Justificando sus aflicciones, usted relaciona las crisis que contaminan al mundo:

crisis en la balanza del comercio mundial;
crisis en los negocios, que sufren grandes pérdidas;
crisis en la salud, que se descompone por uso de drogas, agresiones y permisibilidades;
crisis de trabajo, con el desempleo de millones de ciudadanos;
crisis ambiental, en virtud de la polución;
crisis de confianza, por falta de ética de fraternidad entre los hombres;
crisis de amor, manchado por las explosiones de sensualidad.

Hay crisis, pero usted puede modificar este paisaje que le parece anárquico:

No acuse al caído, levántelo.

No se exceda de sus derechos, cumpla con sus deberes.

No siembre el pesimismo, difunda el ánimo.

Para salir de la crisis íntima, inicie un proyecto dignificante en su favor, siguiendo la regla del Apóstol Pablo: “deteste el Mal y apéguese al Bien”, siempre e invariablemente.

Espíritu Marco Prisco

Médium Divaldo Pereira Franco
Del Libro “Semillas de la Vida”
Traducción Isabel Noemí Seoane

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