Cerca de ti

Oyes expresivos comunicados del Plano espiritual, en cuanto al trabajo que te espera en el mundo. Comúnmente, después de eso, dejas que el propio pensamiento divague más lejos, investigando noticias de los males enormes que asolan la Tierra.

Sabes que las grandes necesidades reclaman las grandes intervenciones, y reflexionas, de pronto, en las misiones gigantescas, como son: la extinción de la guerra, la supresión de los preconceptos raciales que perjudican a pueblos enteros, la cura de dolencias que azotan a la Humanidad o el desciframiento de los enigmas de la ciencia.

En verdad, todo eso demanda la presencia de misioneros especializados; entretanto, urge que atiendas a los designios Divinos, en la ejecución de los servicios menos importantes que se amontonan junto a ti.

Tal vez no hay, hasta ahora, cualquier llamamiento que te pida actuar en los conflictos armados, en otras tierras, pero el Señor te solicita apaciguar los corazones que te rodean para que la serenidad y la paz que presidan el campo domestico; es posible que nadie te aguarde, por cuanto, cualquier contribución en el destierro definitivo de las molestias consideradas incurables, sin embargo, el Señor te ruega socorro, a favor de los hermanos que lloran y sufren en el área de tu influencia personal y directa.

Probablemente, no tienes aun la palabra convidada para trazar directrices, frente a las multitudes; sin embargo, el Señor cuenta con tu verbo comprensivo y dulce, en los círculos de tu convivencia, garantizando tranquilidad y elevación en aquellos que comparten tu vida.

No se sabe si traes alguna incumbencia de lo Alto para responder a los desafíos de la Naturaleza con ese o aquel descubrimiento de valor fundamental para la Humanidad, sin embargo, es cierto que el Señor te espera colaboración para que se resuelvan pequeños problemas, en el cuadro de pruebas de cuantos trabajan contigo en la trilla cotidiana.

Todo servicio en el bien de los otros tiene gran importancia delante del Divino maestro. Justo, así, te interesas por todos los asuntos graves del Planeta y es forzoso hagas cuanto puedas, a beneficio de los compañeros del mundo que se vean a gran distancia del camino en que transitas, pero es imperioso entiendas que el Señor aguarda tu cooperación decidida, en todas las tareas de: amor, comprensión, tolerancia, apoyo fraterno y servicio incesante, en auxilio de todos aquellos que se encuentren cerca de ti.

Espíritu Emmanuel
Médium: Francisco Cándido Xavier
Extraído del libro “Alma y Corazón”

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