Ante los amigos

El amigo es una bendición que nos corresponde en el clima de la gratitud.

Quien dice que ama y no procura comprender ni auxiliar, ni amparar y ni servir, no salió de sí mismo al encuentro del amor en alguien.

La amistad verdadera no es ciega, pero si ve defectos en los corazones amigos sabe amarlos y entenderlos como son.

Venceremos el egoísmo en nosotros cuando nos decidamos a ayudar los seres a realizar la felicidad propia, tal cual entienden ellos deba ser la felicidad que procuran, sin cogitar de nuestra propia felicidad.

Generalmente, vemos que nuestros amigos piensan como pensamos nosotros, con todo, precisamos reconocer que sus pensamientos son creaciones originales de ellos.

La ventura real de la amistad es el bien de los seres queridos. Así como espero que los amigos me acepten como soy, debo, de mi parte, aceptarlos como son.

Toda vez que busquemos desacreditar a este o aquel amigo, después de haber intercambiado convivencias e intimidad, nos estaremos desacreditando a nosotros mismos.

En cualquier dificultad con las relaciones afectivas es preciso recordad que toda criatura humana es un ser inteligente en transformación incesante y, a veces, el cambio de las personas que amamos no se verifica en la dirección de nuestras preferencias.

Cuanto más amistad usted dé, más amistad recibirá.

Si Jesús nos recomendó amar a los enemigos imaginemos con que inmenso amor nos compete amar a aquellos que nos ofrecen el corazón.

Espíritu André Luiz
Médium Francisco Cândido Xavier
Del Libro “Señal Verde”

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