Hereditariedad y dolencia

1 –¿Existe una programación biológica en relación a las enfermedades? ¿El individuo nacería marcado para enfrentar determinado mal, como una bomba de reloj a detonarse en una época aplazada?

El Proyecto Genoma, llevado a efecto por un equipo de genéticos de varios países, viene identificando genes asociados a innumerables enfermedades. El Espíritu puede renacer con predisposición genética para determinado mal.

2 -¿No tendríamos ahí un problema de hereditariedad, sobreponiéndose la supuesta programación kármica?

La fatalidad hereditaria funciona en la composición del color de los cabellos, de la piel, de los ojos, de la estructura física, de la morfología… Sobre lo concerniente a la salud, inteligencia, vitalidad, el reencarnante tenderá a aprovechar los elementos genéticos compatibles con sus necesidades y compromisos.

3 –Digamos que alguien, por sus compromisos pasados, reencarna con el gen de una grave enfermedad. ¿Ella se manifestará inexorablemente?

Depende. Si el mero reflejo de desatinos del pasado, podrá, con la práctica del bien y la reforma íntima, modificar el cuadro de sus pruebas, evitando el mal o convirtiéndolo menos grave.

4 -¿Existe otra posibilidad?

Si el propio Espíritu lo planeó, al reencarnar, como experiencia que cree necesaria para redimirse de faltas pasadas, el problema surgirá en el tiempo previsto, inexorablemente.

5 –¿Eso explica por qué personas virtuosas y evangelizadas, no obstante, pasan por situaciones difíciles?

Si, y ellas mismas las desearán, por entender que serían experiencias redentoras.

6 – En ese caso, ¿de nada le valdrá el esfuerzo en el Bien?

En el arar del destino, nunca se pierde la buena siembra. Su empeño de renovación y su trabajo en el campo de la solidaridad humana le valdrán la protección mayor de la Espiritualidad, abreviando y suavizando sus padecimientos.

7 -¿Cómo distinguir el problema kármico de algo que fue programado por la propia persona?

Por el comportamiento. Generalmente la persona que enfrenta una situación programada actúa de forma positiva. Es más dócil y tranquila. Ya que aquel que enfrenta males que le fueron impuestos, no es raro que se debata, no acepte, se subleve…

8 – Sufre más…

Sin duda. El mayor dolor nace de la inconformidad y de la rebeldía. Cuando aceptamos los desafíos de la Vida, conservando la serenidad y la confianza en Dios, procurando hacer lo mejor, todo es más fácil.

Extraído del libro “Reencarnación todo lo que usted necesita saber”

Richard Simonetti

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Volver arriba