Vida y Valores (Animismo y mistificación)

En las enseñanzas de la Buena Nueva, Cristo propone: Brille vuestra luz, como es el día. Este es una enseñanza bonita, de entre tantas enseñanzas bonitas que el Maestro nos trajo. Este es fundamental, porque este Brille vuestra luz es una instigación, es una insuflación a nuestra voluntad de crecer, de desarrollar nuestras potencias, transformar nuestras potencias en actividades.

Brille vuestra luz es muy bonito. Porque Cristo está diciendo que todos nosotros somos luz, todos cargamos esa llama interna, que muchas veces parpadea, que muchas veces pierde el brillo poco a poco. Es como si las brumas del mundo fuesen tapando nuestro brillo, nuestra luz interior. Es por esa razón que la propuesta de Cristo se llena de valor para nosotros. Brille vuestra luz. Es trabajo de desarrollar nuestras potencias, nuestra propia realidad es un trabajo de desarrollo de nuestra capacidad anímica, nuestro animismo, nuestra alma.

El desarrollo del alma, el progreso del ser es una de los objetivos de nuestra vida en la Tierra. Estamos aquí, encarnados, para desarrollar nuestras potencias. La Tierra es una gran escuela donde trabajamos en pro de nosotros mismos, en pro de nuestro crecimiento. Aquí es un laboratorio en que, en el día a día de las refriegas, vamos consiguiendo poner para fuera ese brillo que está dentro de nosotros.

Curiosamente, cuando nos referimos al animismo, existen otras consideraciones relativas a esa referencia. Porque, cuando Aristóteles habló del animismo, pensaba en otra cosa, pensaba de otra manera. Animismo para Aristóteles, por ejemplo, era ese hecho de alguien coger una pata de conejo, el animal ya muerto, transformarlo en un colgante, o en un llavero, o en una pieza cualquiera, para dar suerte. Aristóteles imaginaba que, todas las veces que cogemos una cosa muerta y le damos características de cosa viva, da suerte, por ejemplo, es un acto de animismo. Conferimos alma a una cosa que no la tiene. Cuando cogemos una piedra y creemos que esa piedra nos va a dar la felicidad, va a traernos felicidad interior, luz, armonía, etc, estamos, según Aristóteles, creando un cuadro de animismo, dando un valor dinámico a algo que es inerte. Pero, en el campo del Espíritu, en el campo de las cosas del alma, el animismo es esa exteriorización del propio individuo, de cada uno de nosotros. Cuando se trata, por ejemplo, de un fenómeno de orden mediúmnico, en que alguien dice estar dando pasividad aun ser espiritual, o estar manifestando un ser espiritual, la gran preocupación de los estudiosos de esa cuestión es verificar si de hecho es el fallecido que habla a través del sensitivo, a través del sujeto, a través del médium, o si es la propia mente del sujeto, del sensitivo, del médium que se exterioriza.

Es verdad que cargamos en nuestro íntimo muchos valores enraizados, almacenados en nuestro inconsciente. Valores de esta vida, valores de vidas pasadas, que están en nuestro inconsciente. Son riquezas o pobrezas, pero son conquistas que están en nuestro íntimo, en nuestra caja negra y, en dadas circunstancias, ese material viene a la superficie. Imaginemos que, en un dado momento, sentimos un perfume y ese perfume nos remita a la infancia, recordamos que nuestro abuelo usaba ese perfume. En función de eso,recordamos alguna fiesta en que estábamos y el abuelo usaba ese perfume. Ahí recordamos que en esa fiesta en que fuimos, teníamos determinado amigo, comíamos determinada cosa…Vemos como el perfume nos hizo recordar, ir andando para atrás. A eso se daría el nombre de animismo. Cuando nuestra memoria nos trae inconscientemente de dentro las cosas que están almacenadas en nosotros. Animismo, entonces, significa esa proyección del alma del propio sensitivo, la manifestación de nuestro propia realidad, internalizada, cubierta que, en dados momentos, viene la lumbre, en dado momento viene el flujo y se aflora otra entidad hablando por nosotros.

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Es comprensible que todos nosotros seamos individuos que tenemos mucho material en nuestra intimidad y no siempre nos demos cuenta de cuántas veces ese material viene a la superficie, exterior, se manifiesta, y podemos suponer que sea una entidad espiritual que se está manifestando a través de nosotros. Esa pared entre lo que es mediúmnico y lo que es anímico, es una pared muy tenue, muy fina porque, al final de cuentas, no tenemos mucha habilidad de percibir en qué momento dejamos de ser nosotros mismos y estamos filtrando un pensamiento ajeno. Nosotros no tenemos mucha precisión con relación a esto. Es necesario que haya mucha especialidad, mucho trato, mucha habilidad para que conozcamos esto. Pero, siempre que se habla del animismo, llevamos en cuenta que el individuo anímico, no sabe que es anímico. Nadie sabe que está poniendo para fuera ese material de su pasado, ese material de su caja negra, de sus archivos psíquicos.

Cuando el individuo pasa a saber y usa esto de caso pensado, ahí entonces el fenómeno deja de ser anímico, típicamente hablando, y entramos en el territorio de la mistificación. La mistificación siempre caracteriza un engaño, un cebo, por lo que quiero hacer pasar a alguien. Siempre que mentimos estamos mistificando y, en el caso de las manifestaciones espirituales, puede ser que el propio Espíritu que se manifiesta, el propio Espíritu que se comunica, diga ser una persona que no es. El sensitivo esta drenando correctamente, el sensitivo está dejando pasar aquella manifestación correctamente, pero el manifestante es el que miente. El dice ser Rui Barbosa, el dice ser Jesús Cristo o cualquier otro personaje de la Historia y no lo es. En ese caso tenemos el animismo del Espíritu comunicante diciendo ser quien él no es. Pero, encontramos otros casos en que el sensitivo, el médium finge estar dando pasividad a un Espíritu, finge estar recibiendo un Espíritu para engañar a los otros, para obtener lucros o para cualquier otro objetivo de excusa. En ese caso, la mistificación no es más del Espíritu, es del médium.

Mucha gente busca médiums en la sociedad, busca terreiros, centros espiritas, cartomantes, quiromantes, médiums casi siempre, sensitivos casi siempre. Con todo, las personas no tienen la habilidad, no tienen la experiencia, no tienen el conocimiento para identificar esas cosas. Entonces, casi siempre entran en ese mundo de la credulidad, creen simplemente. Es muy grande el número de personas inescrupulosas que sacan provecho de la ignorancia popular, que sacan provecho del desconocimiento general. Por causa de esto, es siempre importantísimo que se tenga cautela con los fenómenos de la mistificación.

¿Cómo voy a saber si hay mistificación o si no hay mistificación? Verifiquemos donde nos va a llevar esa información. ¿La información nos va cobrar dinero, recursos para que resolvamos casos espirituales, problemas de amor, problemas familiares? No creamos. ¿Las revelaciones que nos llegan son extravagantes, son irracionales? No creamos. No tengamos ningún miedo en no creer cosas que nos parezcan absurdas porque nosotros no debemos creer en aquello que es absurdo. No hay ningún crimen en rechazar informaciones nefastas, el gran problema es cuando aceptamos las informaciones mentirosas.

En las páginas del Libro de los médiums, de Allan Kardec, hay una orientación muy interesante, cuando el Espíritu Erasto nos recomienda que, Mejor es rechazar diez verdades que admitir una única falsedad, una sola teoría errónea. Y eso es lógico. La verdad siempre aparece, si la rechazo hoy, aparece mañana, ella aparece después de mañana, si yo la niego mañana. Porque la verdad es la Ley de la vida, ella siempre aparecerá. Pero, la mentira desea inmediatamente imponerse porque si tarda ella será descubierta. Por eso todo mentiroso quiere llevar el mayor número de personas lo más rápidamente posible.

Si el se demora, si la mentira tarda, las personas acaban por descubrirla. No mezclamos, pues, animismo que es esa voz de nuestro intimo inconscientemente vaciada, con la mistificación, que es pensando en engañar a los otros.

Raúl Teixeira

Transcrição do Programa Vida e Valores, de número 144, apresentado por Raul Teixeira, sobcoordenação da Federação Espírita do Paraná. Programa gravado em abril de 2008. Exibido pela NET, Canal 20, Curitiba, no dia 15 de junho de 2009. Em 17.08.2009. Traducido por Jacob.

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