Medium y mediúmnidad

Apenas una ligera semejanza de la vida común, para destacar la importancia de la preparación del médium ante la mediúmnidad.

En el parque industrial, el automóvil es una prodigio de la técnica.

Piezas trabajadas con esmero. Velocidad calculada. Control perfecto.

Previsión, favoreciendo gastos mínimos. Confort en la conducción y ganancia de tiempo.

Dentro de la máquina, pues, está el conductor, de cuyo buen sentido dependen la seguridad y la paz de los acompañantes.

Y si el conductor no protege el coche, no le concede atención fuera del movimiento, si abusa de su capacidad o si no respeta las leyes de tránsito, por más que haya habido perfección en los talleres para la construcción del vehículo, será muy difícil conservar el automóvil o limitar los grabes riesgos.

En la mediúmnidad, la enseñanza es lo mismo, a la luz del esclarecimiento.

La doctrina Espirita es un prodigio de orientación y de apoyo.

Instrucciones claras. Socorro constante. Amparo en la vida y directriz exacta para el aprovechamiento integral de las horas.

En el ejercicio de la mediúmnidad, sin embargo, está el médium, de cuyo buen sentido dependen la armonía y la bendición de las manifestaciones espirituales.

Y si el médium no defiende las propias facultades, si no estudia a fin de ampliar el propio discernimiento, si abusa de sus posibilidades o si no sirve al prójimo en la Siembra del Bien, de manera para conquistar merecimiento y valor en las relaciones entre las criaturas, por más que haya perfección en la Doctrina Espiritual, será muy difícil conservar la mediúmnidad o escapar de amargas experiencias.

Emmanuel

Médium Francisco Cándido Xavier
Extraído del libro “Canales de la vida”
Traducido por Jacob

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