El Regalo

Era el día del cumpleaños de la madre de Rogerio. Él salió de su casa, temprano, a fin de buscar un regalo para darle a ella. En el camino, Rogerio encontró a Doña Gallina y le dijo:

– ¡Buen día, Doña Gallina!

– ¡Buen día, Rogerio!. ¿En que puedo servirte ?

– ¿La Señora no tendría alguna cosa que yo pudiera darle a mamá? Hoy es su cumpleaños.

– ¿Tengo un huevo. Sirve ?

– ¡Ah! … Huevo, no sirve. Hay muchos huevos en la casa.

– Vamos a buscar otra cosa – dijo entonces, Doña Gallina. Y salieron andando por los caminos, bajo la brisa fresca de aquella linda mañana. Encontraron a Doña Vaca y Rogerio enseguida la saludó:

– ¡Buen día, Doña Vaca!

– ¡Buen día, Rogerio!

– Doña Gallina, también , la saludó.

– ¡Buen día, Doña Vaca!

– Buenos días, Doña Gallina. ¿En que puedo servirlos ?

– ¿La Señora tendría algo que pudiera darle a mi madre?. Es el cumpleaños.

– ¿Sirve un litro de leche, Rogerio?

– No, Doña Vaca. Allá en casa ya tiene mucha leche.

– Entonces yo voy a ayudarlos a buscar un regalo que sirva a su Señora madre.

Los tres salieron caminando y encontraron a Doña Oveja. Y, después de los saludos, Rogerio le preguntó:

– Doña Oveja, ¿la Señora tendría algún regalo para que yo le diera a mi madre ?. Hoy, ella está cumpliendo más de un año de vida.

– Sólo tengo un poco de lana, Rogerio. ¿La quieres ?

– Qué pena. Allá en casa ya tiene bastante lana.

Doña Oveja se juntó con ellos y los cuatro juntos fueron por otros lugares en busca del regalo ideal para la madre de Rogerio.

Moral de la Historia: «Es difícil agradar a quien tienen todo y no es humilde».

«Tía» Avelania

Jornal: «Suplemento Literario» – Nº 231 – Abril/1999
Adaptado del Libro «En el Mundo del Lenguaje

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