Cada hora

Haz de cada hora — un poema de amor.

Renuncia vacía — tierra seca.

Oración sin servicio — candil apagado.

Alegría sin trabajo — flor sin provecho.

Cultura sin caridad — árbol estéril.

Sermón sin ejemplo — trueno sin lluvia.

Tribuna sin sudor — esquife sonoro.

Inteligencia cerrada — luz en el desierto.

Vida sin acción — entierro lento.

Filosofía sin bondad — conversación vana.

Talento oculto — fuente escondida.

Fe parada — vaso inútil.

Virtud sin movimiento — nido muerto.

Lección sin obras — museo de ideas.

Fíjate en los recursos de que dispones:

Pensamiento noble. Conocimiento superior.

Raciocinio listo. Directrices claras.

Oídos vibrantes. Ojos iluminados.

Palabra fácil. Movimientos libres.

Manos seguras. Pies hábiles.

No te apegues a mortificaciones inútiles. Cada criatura, donde pasa, deja su reflejo. Sólo la inercia vaga en el mundo como sombra en la sombra. Tú, sin embargo, debes caminar como rayo solar, disipando las tinieblas.

Cada hora, puedes hacer el dolor menos amargo. Cada hora, puedes hacer la lucha más constructiva. Inmensos son los males del mundo, no los agraves con la desesperación.

Enormes son los resentimientos de los otros, no los multipliques con la hiel de la desaprobación. Donde estuvieres, restaura, repara, alivia, ampara y disculpa…

En cualquier circunstancia recuerda a Cristo, que estuvo entre los hombres entendiendo y ayudando… Y aún cuando se vio condenado sin culpa por los mismos hombres a los cuáles servía, partió hacia la muerte perdonando y amando… Torturado en la cruz, mas con los brazos abiertos.

Dictado por el espíritu Emmanuel

Médium Francisco Cândido Xavier
Extraído del libro “Religión de los Espíritus”

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