Todo es muy sencillo

Un rey poderoso y con afán de conocimiento pidió a un grupo de sabios que realizaran una obra colosal y sin precedentes: que escribieran la historia del hombre conocida hasta entonces.

Pasaron muchos años, y aquellos sabios por fin se presentaron ante el rey con cien libros escritos que contenían la historia de la humanidad. Pero el rey, viendo aquella ingente tarea, dijo:

-Señores, no creo que tenga vida para leer todos esos libros, os pido que os esforcéis en hacer un resumen.

Los sabios se pusieron manos a la obra y años después fueron a ver al rey con solamente diez libros. Pero el rey, al igual que los sabios, ya empezaba a hacerse viejo, por lo que les pidió:

-Estos diez libros son muchos para mí, os ruego un nuevo esfuerzo para que hagáis un resumen.

Volvieron a pasar los años, y los sabios que aún continuaban vivos fueron de nuevo ante el rey con un solo libro. Pero el rey era ya anciano y estaba en cama muy enfermo, al ver a los sabios se lamentó:

-Me parece que voy a morir sin saber nada de la historia del hombre.

El más viejo de los sabios contestó al rey:

-Majestad, en realidad yo os puedo hacer un resumen: el hombre nace, sufre y al finalmente muere.

En ese momento el rey falleció.

Extraído del libro «Los 120 mejores cuentos de las tradiciones espirituales de oriente»

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