Terapéutica Espirita

Detente, en el torbellino que te desequilibra.

Meditación es combustible precioso que mantiene el vigor moral.

Emerge de las arenas movedizas y seductoras de las atracciones fáciles y medita en las responsabilidades morales que tienes manos.

Meditación es dínamo poderoso que moviliza la máquina de la acción.

Retrásate en el camino de inquietudes por donde marchan tus pies y haz un examen de tus actos, demorándote un poco en meditación.

Meditación es terapia que ofrece paz.

Olvida sombras y pesadillas y antes de reiniciar las tareas que anhelas, déjate estar algún tiempo en meditación.
Meditación es amiga fiel que corrige con bondad y aclara con humildad.

Si deseas, realmente, un método eficiente para ser mantenido el alto índice de productividad, evitando fracasos continuos errores constantes elige a la meditación, como hábito saludable de tu vida.

El cristiano y en particular el espirita, tiene necesidad de meditar como de orar, dado que, si la vigilancia trasciende de la meditación, ésta es la consecuencia de ella.

***

Creíste estar solo y por eso sufres. Medita y verificarás que existen otros corazones solitarios a tu lado. Levántate, visítalos y llévales el Mensaje Espirita.

Te consideras enfermo y quebrantado, caminando sin apoyo.

Medita y encontrarás, próximos a ti, sufrientes más atormentados, contemplando en ti la felicidad que dices no poseer. Dirígete a ellos y ofréceles la fraternidad que puedes sorber en las Lecciones Espiritas.

Aceptas como hecho consumado tu falta de suerte, en lo referente a las actividades comunes a todos los hombres. Medita y lograrás ver corazones vencidos, que envidian tu sonrisa y la fortuna que afirmas no tener. Amplía hasta ellos la comprensión espirita.

Si meditas, descubrirás que la Tierra es un inmenso hospital de almas más sufrientes que la tuya y que, con los recursos de la terapéutica espirita, podrás operar valiosas contribuciones en favor de ellas, constatando la exactitud de la máxima evangélica: “Más les será dado a quien más dé”, porque al ayudar, te sentirás también ayudado.

***

Haz un pequeño curso de Espiritismo en casa para ti mismo, estudiando la Codificación; aplica pases; ofrece agua magnetizada; concede palabras de aliento; frecuenta servicios de desobsesión; despierta a la vida espirita dentro de ti mismo y meditando, para actuar con acierto, disfrutarás la felicidad perfecta que ambicionas, porque meditar en el bien es comenzar a disfrutar el bien desde ahora mismo.

Joanna de Ângelis

Médium Divaldo Franco
Extraído del libro “Dimensiones de la verdad”
Traducido por Juan A. Durante

Deja un comentario

*

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.