Equilibrio y evolución

En biología, evolución es el cambio de las características hereditarias de una población, de una generación para otra. Este proceso hace con que los organismos cambien a lo largo del tiempo.

La selección natural es un proceso por el cual características hereditarias que contribuyen para la supervivencia y reproducción se tornan más comunes en una población, en cuanto que características perjudiciales se vuelven más raras.

El termino evolución viene del latín evolutio, que significa “evolucionar”. Según el diccionario Aurélio, evolucionar significa “desarrollarse, pasar por transformaciones”

Bajo la óptica espirita, cuando hablamos que el espíritu evoluciona desde los comienzos de sus uniones con la materia, no significa que cada átomo, cada planta o cada microbio sea un espíritu, sino que esos reinos primitivos son el molde, la base por donde el principio inteligente se manifiesta a fin de desarrollarse. Es como el capullo de una mariposa. ¡Antes, solo existía como una oruga! O sea, todo en la naturaleza se encadena para que el espíritu realice vuelos más altos, rumbo al infinito.

Sin el reino animal el principio inteligente no habría desarrollado el instinto, esa fuerza de la naturaleza que es la base de nuestra manifestación como seres humanos. Es cuidando del “nido” que son desarrolladas las primeras nociones de la familia, para posteriormente, las transformamos en sentimiento de amor para nosotros (autoestima) y con la familia universal.

¡Evolución significa desarrollar algo que ya existe en potencial! O sea, en verdad, evolucionar espiritualmente significa manifestar, poco a poco, a lo largo de la existencia, la verdadera naturaleza que existe en nosotros. Somos “centellas divinas”. Somos la propia manifestación de Dios. Cuando amamos, es el amor divino que está en acción. Por tanto, traemos en nuestra esencia el “código genético del Padre” Apenas precisamos iluminar, conocernos en profundidad para que la gran reforma espiritual se realice y el brillo interno de nuestra conciencia se manifieste.

La definición de salud más difundida es la encontrada en el preámbulo de la Constitución de la Organización Mundial de la Salud: salud es un estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solo la ausencia de enfermedades.

En la búsqueda de la salud plena, pasamos a entender que el equilibrio espiritual es fundamental, armonizando nuestras emociones, pensamientos y actitud ante la vida.

Resumiendo: sin autoconocimiento no es posible vivir en armonía plena y, consecuentemente, con salud integral. Espíritu y cuerpo están íntimamente unidos, influenciándose mutuamente.

“Conoceréis la Verdad y la Verdad os hará libres” La verdad está más allá de los libros, más allá de la razón, de la mente. Este camino es eterno, infinito, y a cada paso un nuevo horizonte se abre ante de nosotros.

¡Buena jornada a todos!

Escrito por Victor Rebelo
De la revista espirita “Cristã de Espiritismo·
Traducido por Jacob

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