Otros testimonios

grabiel_delannePara los que creen en la inmortalidad del alma, es cierto que si se puede comunicar con los espíritus, debe ser colocándose en una posición que se aproxime en todo lo posible a la que se tendrá después de la muerte. Por lo tanto, el sonambulismo, en ciertos sujetos, parece eminentemente apropiado para producir este resultado.

El espíritu, momentáneamente desprendido, por lo menos en parte, del lazo fisiológico, se encuentra en un estado vecino al que será permanente un día. Además, si se admite que las almas desencarnadas se comunican entre sí, lo que parece evidente, está claro que deben poder manifestarse a los sonámbulos cuando éstos están en el sueño magnético. Es lo que la mayoría de los magnetizadores se han visto obligados a reconocer.

El Dr. Bertrand, a pesar de su escepticismo, nos dice(1), hablando de una sonámbula muy lúcida:

“Esta mujer se expresaba siempre como si un ser distinto, separado de ella, y cuya voz se dejaba oír en la cavidad del estómago, le hubiese revelado todas las nociones extraordinarias que adquiría en estado de sonambulismo. He visto el mismo fenómeno en la mayoría de sonámbulos que he observado. El caso más extraordinario es aquél en que parece que los acontecimientos que anuncia el sonámbulo le son revelados por una voz.” El barón du Potet, largo tiempo incrédulo, se vio obligado a su vez a confesar la veracidad de estos hechos. Nos dice cómo encontró en el magnetismo la espiritología antigua, y por qué ejemplos él mismo ha sido conducido a creer en el mundo de los espíritus “que el sabio —dice (2 )—, rechaza como uno de los mayores errores del pasado; pero al que hoy, el hombre profundo es llevado a creer por un examen serio de los hechos.”

Por otra parte (3), afirma que se puede entrar en relación con los espíritus desprendidos de la materia, hasta el punto de obtener de ellos lo que se necesite. Podríamos multiplicar las citas sacadas de la rica biblioteca del magnetismo espiritualista y demostrar que Charpignon, Ricard, el abate Loubet, Teste, Aubin, Gauthier, Delage, etcétera, han creído en las comunicaciones entre vivos y desencarnados. Pero no, olvidamos que nuestro objetivo especial es el estudio del periespíritu, y es por lo que llegamos inmediatamente a un investigador concienzudo, un hombre de buena fe, Cahagnet, que ha estudiado en profundidad estos fenómenos.

1 Di Bertrand, Traité du Somnambulisme, caps. 3 y 5.
2 Du Potet, Journal da Magnétisme, 1852, primera semana.
3 Du Potet, La Magie dévoilée

Gabriel Delanne
Extraído del libro «El alma es inmortal»

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