Freud y Kardec

herculanoMuchos psicólogos y psiquiatras acusan al Espiritismo de invadir sus dominios científicos en los casos de perturbaciones mentales y psíquicas. Desconociendo la Doctrina Espírita y su historia, no saben que se ha dado exactamente lo contrario. Afirman que la Obsesión es una perturbación resultante de desequilibrios endógenos, o sea, de las propias estructuras psíquico-mentales del paciente en relación con los factores ambientales. Lo atribuyen casi todo a la constitución del paciente, a disfunciones orgánicas y particularmente cerebrales o afectivas.

El inconsciente es por lo regular la sede de todos los trastornos psíquicos. Entienden que los espíritas confunden los fantasmas imaginarios creados por manifestaciones patológicas del paciente con fantasmas reales de las más antiguas supersticiones mágicas y religiosas de la Humanidad. Consideran que el Espiritismo representa un proceso de retorno al mundo de la superstición.

Freud tenía solamente un año de edad cuando Kardec planteó el problema del inconsciente en términos científicos, en sus pesquisas acerca de los fenómenos espíritas, hoy llamados científicamente paranormales. Kardec profundizó más que Freud en la cuestión, llegando al problema de los arquetipos individuales y colectivos, que únicamente Adler y Jung llegarían a investigar más tarde. En el estudio del problema del animismo en las manifestaciones mediúmnicas y de las infiltraciones anímicas en manifestaciones reales, Kardec acentuó debidamente la importancia de las manifestaciones del inconsciente en el comportamiento individual y colectivo. Freud encaró la cuestión de los sueños en los límites de su doctrina.

Kardec, durante nada menos de doce años, ya había llevado a cabo intensivas investigaciones de psicología experimental (pionero absoluto en ese campo) en la Sociedad Parisina de Estudios Espíritas.

Hoy, las pesquisas parapsicológicas, llevadas a cabo en los mayores centros universitarios en todo el mundo, comprueban enteramente el acierto de Kardec. Damos estas informaciones históricas únicamente para que las víctimas de obsesiones y los familiares responsables por ellas no se dejen llevar por equivocaciones fatales en casos difíciles de obsesión. La Ciencia Espírita no se opone a las Ciencias Materiales en ningún campo, intentando únicamente ayudarlas con la necesaria complementación de sus pesquisas y conquistas propias.

Es fácil verificar la veracidad de estas informaciones mediante una simple consulta a las obras de Kardec, incluyendo los relatos sobre obsesiones y desobsesiones en sus trabajos publicados en la colección de la Revista Espírita, hoy enteramente traducida y publicada en nuestro idioma.

J. Herculano Pires
Extraído del libro “La obsesión – El pase”

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