Pérdida de las personas queridas

934 La pérdida de las personas que nos son queridas, ¿no es una de esas que nos causan un pesar tanto más legítimo en cuanto esa pérdida es irreparable e independiente de nuestra voluntad?

«Esta causa de pesar alcanza así al rico, como al pobre; es una prueba o una expiación, es la ley común. Pero es un consuelo poder comunicar con vuestros amigos por los medios que tenéis, hasta tanto que tengáis otros más directos y más accesibles a vuestros sentidos.»

935 ¿Qué debe pensarse de las personas que miran las comunicaciones de ultratumba como una profanación?

«No puede existir profanación cuando hay recogimiento, y cuando se hace la evocación con respeto y dignamente, y es prueba de ello que los espíritus que os aprecian vienen con placer; son felices a consecuencia de vuestro recuerdo y hablando con vosotros. Profanación habría, haciéndolo con ligereza.»

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