Pruebas de la inmortalidad

Pruebas de la inmortalidad, que Jesús dio a sus discípulos.

“En ese mismo día, dos de ellos se dirigían a una aldea llamada Emaús, distante de Jerusalén unos trece kilómetros. Iban hablando de todos estos sucesos; mientras ellos hablaban y discutían, Jesús mismo se les acercó y se puso a caminar con ellos. Pero estaban tan ciegos que no lo reconocían. Y les dijo: ¿De qué veníais hablando en el camino? Se detuvieron entristecidos. Uno de ellos, llamado Cleofás, respondió: Eres tú el único forastero en Jerusalén que no sabes lo que ha sucedido en ella estos días? Él les dijo: ¿Qué? Ellos le contestaron: Lo de Jesús de Nazaret, que fue un profeta poderoso en obras y palabras ante Dios y ante todo el pueblo, cómo nuestros sumos sacerdotes y nuestras autoridades lo entregaron para ser condenado a muerte y lo crucificaron.

Leer más