Don Celestial

Dios hizo al hombre para vivir en sociedad y, entre todas las otras facultades necesarias para la vida de relación, le dio una facultad especial, la palabra. Solo el hombre la posee, en este planeta extraordinario. ¿Por qué la utilizamos tan mal, sembrando infortunios, cuando sólo podríamos crear alegría y felicidad? ¿Por qué, tan a menudo, nos servimos de ella para la calumnia, la mentira, esparciendo las semillas de la desconfianza y de la maldad?

Leer más