Alguien te lastimó

Estás herido. Alguien hizo algo que te dejó así, decepcionado, molesto, quizás hasta incluso indignado. Puede haber sido una cosa pequeña, un gesto, una frase extraña, inesperada o una actitud grosera. O incluso la falta de acción en una situación determinada.

Te sientes herido. Claro, has sido dañado. Y duele aún más cuando eso sucede en los momentos que estamos intentando ayudar o haciendo algo de buena voluntad. Es dolor por la ingratitud del otro. Has estado pensando en eso hace algún tiempo, hace unas horas, hace unos días. A veces te olvidas, pero pronto algo te hace recordar lo que sucedió. Es una molestia constante, ¿no lo ves? Como si el pensamiento quisiera estar en muchas otras cosas más importantes, pero no lo logra.

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