Dios no desampara

«Y le di tiempo para que se arrepintiese de su prostitución y no se arrepintió.» – (Apocalipsis, 2:21.)

Si el Apocalipsis está repleto de símbolos profundos, eso no impide que vengamos a examinarle las expresiones, compatibles con nuestro entendimiento, extrayendo las lecciones susceptibles de ampliarnos el progreso espiritual. El versículo mencionado proporciona una idea de la generosidad del Altísimo, en la consideración de las fallas y defecciones de los hijos transgresores.

Mucha gente insiste por la rigidez e irrevocabilidad de las determinaciones de origen divino, entretanto, nos compete reconocer que los corazones inclinados a semejante interpretación, aún no consiguen analizar la esencia sublime del amor que apaga deudas obscuras y hace nacer un nuevo día en los horizontes del alma.

Leer másDios no desampara