Elección de las pruebas II

266 ¿No parece natural la elección de las pruebas menos penosas?

«A vosotros, sí; pero no al espíritu. Cuando está desprendido de la materia, cesa la ilusión y piensa de distinto modo.»

El hombre en la tierra y bajo la influencia de las ideas materiales, solo ve el aspecto penoso de las pruebas, y por esto le parece natural elegir aquellas que, a su modo de ver, pueden aliarse con los goces materiales; pero en la vida espiritual compara estos goces fugitivos y groseros con la inalterable felicidad que entrevé, y entonces ¿qué le son algunos sufrimientos pasajeros? En espíritu puede, pues, elegir la más ruda prueba, y, por lo tanto, la existencia más penosa con la esperanza de llegar más pronto a mejor estado, como el enfermo escoge con frecuencia el remedio más desagradable para curarse más pronto. El que desea unir su nombre al descubrimiento de un país desconocido, no escoge un camino sembrado de flores; sabe los peligros que corre; pero también la gloria que le espera, si tiene buen éxito.

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