El Magnetismo y el Espiritismo

Cuando aparecieron los primeros fenómenos espíritas, algunas personas pensaron que este descubrimiento (si lo podemos llamar así) iba asestar un golpe fatal al Magnetismo, y que de ello resultaría como con los inventos, donde el más perfeccionado hace olvidar a su antecesor. Este error no tardó en disiparse y rápidamente se reconoció el parentesco próximo de estas dos ciencias.

En efecto, ambas son basadas en la existencia y en la manifestación del alma, y lejos de combatirse, pueden y deben prestarse mutuo apoyo: ellas se completan y se explican entre sí. Sus respectivos adeptos difieren, no obstante, en algunos puntos: ciertos magnetistas aún no admiten la existencia o, por lo menos, la manifestación de los Espíritus; creen que pueden explicarlo todo por la sola acción del fluido magnético, opinión que nosotros nos limitamos a constatar, reservándonos para debatirla más adelante.

Leer másEl Magnetismo y el Espiritismo

Resurrección

No aguardes el futuro para abrir los ojos a la propia resurrección.

El atajo del amor puro consigue reducir las sinuosidades de la senda que nos cabe andar para la comunión con el Señor.

Es posible nuestro renacimiento ahora. Para eso, pues, no guardes el corazón en la rígida armadura de las palabras, incapacitándole en movimiento en el infinito Bien.

El Evangelio no es un prontuario de fórmulas irrealizables.

No se reduce a museo de símbolos muertos, ni se resume a enseñanzas que los siglos hayan sentenciado al abandono.

Leer másResurrección